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Shaktale69 el 03-08-2012 12:11 UTC publicado: 03-08-2012 21:05 UTC

Heidemarie Schwermer es un ejemplo. Mucho antes de que nos preocupase la voracidad de los mercados, la deuda o la prima de riesgo, esta alemana decidió que quería vivir sin someterse a la dictadura del dinero. De hecho, lleva casi dos décadas sin utilizar una sola moneda o billete. Su proeza ha quedado reflejada en un documental estrenado el año pasado y en una autobiografía, "Mi vida sin dinero".
etiquetas: mujer alemana, viviendo sin dinero, trueque negativos:
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Dice que está libre de la dictadura del dinero y del tanto tienes, tanto vales.
Pero seguría con la esclavitud de los objetos para los trueques, y del tantos objetos tienes, tanto vales.
Sinceramente, lo entendería si lo que hubiera hecho es buscar una vida libre de consumismo, basándose en las cosas que puede crear ella misma o compartir con los demás....
Cambiar el dinero por el trueque no es más que cambiar el dinero por otra forma de dinero más incómoda y menos útil, sin cambiar en absoluto el fondo del asunto.
Pero eso sí, queda muy moderno y super alternativo que te cagas a las sociedad capitalista y el documental está en chorrocientos países.
a cambio de cocinar para cinco personas tiene techo, o a cambio de terapias tiene internet o teléfono móvil
No intercambia objetos... intercambia servicios...
Sólo que hace unos miles de años alguien pensó que es una buena idea usar un comodín para el trueque, y se inventó el dinero. Así te ahorras el hacer encaje de bolillos para poder cambiar lo que tienes por lo que necesitas.
Vamos, que ha cambiado el trueque que usa el resto del mundo por otro más incómodo y limitado. Que a mí me da lo mismo, sólo me revienta lo absurdo de los que atribuyen a estas decisiones cualidades que no son ciertas.
#7 O mejor todavía, que Zara no necesite cerdos, y tengas que ponerte a buscar a alguien que sí los necesite, y tenga algo que Zara necesite. Supongo que al principio sería así, hsata que a alguien se le ocurrió que ese sistema era una puta mierda.
¿Y de dónde saca la comida?
Me la dan en un restaurante biológico. A cambio, yo les cocino, les limpio…
¿Y la ropa?
Sé de personas con las que puedo intercambiarla.
Lleva al cuello un collarcito…
Un regalo. Yo también regalo cosas.
¿Como qué?
Mi tiempo, mi ayuda, mi conversación, mis habilidades… O las intercambio por un bono de autobús. El otro día ayudé a unos padres a resolver un conflicto con sus hijos y me regalaron sus pases para la ópera.
La cuestión es que lo de "tanto tienes tanto vales" no es propio del dinero ¡Como si no hubiese "ricos" con grandes casas y tierras antes del dinero!
Un símil puede ser la cultura Punk, antitodo, pero sin el capitalismo no tendría ningún sentido. O como vas a vivir de robar, de pedir, de drogarte si no exite aquello que no te gusta?
Mejor el dinero, donde va a parar.
A menos que que algún listillo se le ocurra poner precio también al dinero, o manipular el precio en dinero de las cosas para hacerse de dinero sin intercambiar objetos ni servicios, o, no se, por ejemplo, dios no lo quiera, que algunos listillos empezaran a poner un precio superior a cosas básicas como la vivienda y otros listillos las compraran y las vendieran a corto plazo subiendo aún más el precio para ganar más dinero y se fuera formando una cadena con la falsa sensación de que nunca bajará de precio, que siempre se revalorizará, que es mejor comprar que alquilar... Se formaría una burbuja bestial y la gente habría dado un poder inmenso a esa gente que fabrica y hace negocio solo con dinero y al final podría, dios no lo quiera, tener unas deudas enormes en dinero habiéndose quedado en posesión de cosas que valen 10 veces menos que la deuda que han contraído para tenerlas...
Pues puede que lo que esta señora haya tenido intención de hacer, no se, por ver un lado algo positivo, sea prescindir de esos intermediarios y especuladores(listillos) que no aportan nada útil a la sociedad ni a sus congéneres e intercambiar de un modo más justo y equitativo su aportación de riqueza a la comunidad en la forma de objetos y servicios sin ser alienada en el camino como valor añadido y haciendo una comunidad mas entrelazada y fuerte.
Solo el necio confunde valor y precio y solo el listillo le pone precio al precio.
Pd ¡Que de lo que prescinde es del DINERO!
Pd2 Por curiosidad, me pregunto como estará la prima de riesgo del cerdo hoy...
Si España debiese cerdos en lugar de euros, la prima de riesgo del cerdo dependería de la confianza de los inversores en que España pueda criar (o conseguir mediante el trueque) suficientes cerdos como para satisfacer la deuda contraída. Dudo mucho que España pueda producir suficientes cerdos como para sufragar una fracción ínfima de los servicios públicos, no digamos ya devolver la deuda.
PD: Yo me pregunto a cuántos cerdos estarán las máquinas de resonancia magnética, la hora de profesor de educación primaria o el mantenimiento de un kilómetro de carretera.
Otra cosa son los timos, que eso lo hay con dinero o con bienes o con servicios. Pero como medida de protección, no es mala; solo que tiene bastantes inconvenientes; o, mejor dicho, se adaptó la economía al comodín a sabiendas (¿o no?) de que tenía problemas.
Volvamos al trueque e intenta cambiar un cerdo por un saco de aceitunas en estas condiciones. Digamos que en Extremadura en un buen año un cerdo vale lo mismo que un saco de aceitunas, ya que ambos son abundantes en la región. Sin embargo, te ocurre lo siguiente:
- Ofreces un cerdo a cambio de aceitunas después de una epidemia de peste porcina. Los extremeños estarán dispuestos a darte más de un saco de aceitunas por él. Si querías aceitunas, tu cerdo ahora vale más que antes.
- Ofreces otro cerdo a cambio de aceitunas después de un incendio que ha devastado los olivos de la región, pero que no ha afectado al cerdo. Ahora escasean las aceitunas, así que no te darán más de medio saco. Tu cerdo ha perdido valor.
- Ahora te llevas tu cerdo a Marruecos. Nadie quiere tu cerdo. Un niño te ofrece medio bote de aceitunas rellenas para poder usar tu cerdo para darle un susto a su primo. Tu cerdo aquí no vale una mierda, ¿a quién se le ocurre llevarlo a un país musulmán?
- Llévatelo a Alemania. Ahí sobran los cerdos, y no hay aceitunas. Sin embargo, te ofrecen un palet de cerveza que les sobra en su lugar. Es buena cerveza, y crees que podrás conseguir buenas aceitunas en Extremadura a cambio de ella. Tu cerdo aquí no vale aceitunas, sino cerveza, pero ves potencial para conseguir más aceitunas que antes.
- Vuelves a Extremadura e intentas cambiar tu cerveza por otro cerdo. Aquí la cerveza que te han dado en Alemania no la conoce ni Dios, así que creen que es la mierda esa que
vendentruecan en LIDL. Estás a punto de rendirte y cambiarla por un cuarto de saco de aceitunas. Has perdido temporalmente el valor de tu cerdo.- Cuando estás a punto de rendirte, el dueño de una granja de cerdos prueba tu cerveza y descubre que está buenísima. Te la cambia por tres cerdos. Has conseguido cambiar un cerdo por tres cerdos.
- Te entra la avaricia. Has descubierto cómo multiplicar tus cerdos por tres. Los llevas a Alemania de nuevo, donde has tenido suerte y se ha puesto de moda el jamón serrano. Sus cerdos no dan buen jamón, pero los tuyos son cerdos de bellota, ideales para hacer jamón serrano. Te ofrecen a cambio de ellos un camión (hasta ahora ibas caminando), diez palets de cerveza y un fornido rubio bávaro como conductor. Se te ponen los dientes largos hasta que el veterinario examina tus cerdos y descubre que son portadores de la peste porcina. Tus tres cerdos ya no valen nada y tendrán que ser sacrificados.
- Te sientes desgraciada, ya que has perdido todo el valor y el esfuerzo que invertiste en llevar cerdos por media Europa y parte de África (insisto, ¿a quién se le ocurre esto último?). Sin embargo, al fornido bávaro de antes le da mucha pena y decide apoyarte y darte sustento hasta que consigas truequear suficiente trabajando para volver a España. Poco a poco entabláis una amistosa relación. El bávaro se enamora de ti. Que el final sea feliz o no depende de lo que sientas tú por él. Tú decidirás si te cae bien Hans (así se llama) y si conocerlo ha valido un cerdo y cuatro viajes a pie (cocina bien pero suele roncar).
Creo que he desvariado ligeramente al final, pero la idea fundamental que quería transmitir es que un cerdo no vale siempre lo mismo.
PD: ya entiendo que me quitasen puntos en los resúmenes de Lengua.