1961
¿Quién, de niño, no se ha fabricado un refugio con la caja de cartón de un televisor o una casa de muñecas con cualquier envase de los sobrantes en el supermercado? Un firme castillo desde donde otear el horizonte o una plácida casa de campo donde descansar del ajetreo de los deberes, podían ser objetivos imaginarios para nuestra sed de aventura y esa inquieta fantasía que nos acompaña en los primeros años.
menéame
Sin embargo, siendo como es algo que con un poco de tiempo y cariño, nosotros mismos podemos hacer en casa, haré como #3