Amina, compañera de origen marroquí, había trabajado durante dos años y medio como camarera en “El Padre”. Los ocho primeros meses trabajó sin contrato, por no tener sus papeles en regla, situación que el patrón codicioso aprovechaba para pagarle un sueldo aun más ridículo de lo habitual. Las condiciones laborales a las que era sometida consistían en maratonianas jornadas de once horas diarias, siete días a la semana, no respetándose los días de descanso. Pero las vejaciones y maltrato hacia Amina no quedaron aquí ....
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Pero la indignación que nos recorría nos impidió acatar esta imposición, y tras unos quince minutos en la calle entramos hasta la mismísima puerta de “El Padre” ante el estupor de los perros sarnosos del estado, que corrieron a formar una barrera para proteger a los mismos de siempre.
Cabe señalar que se refiere a la policía.
A mi, los anarquistas, me sobran. Y con respecto a la chica esta, si tiene razón (y hasta si no la tiene) lo raro será que los tribunales de lo social no le dieran la razón (todo el mundo sabe que en este país son claramente pro-trabajador y anti-empresario y que es muy dificil que le lleguen a dar la razón a un empresario, aunque la tengan. Luego esto, o es un paripé para hacerse publicidad y engañar a la gente o es que la chica no va a ganar el juicio por que no hay por donde coger lo que dice (cosa que tampoco me extrañaría, por que lo veo un poco irreal y excesivo).