Tan viejo como el hombre, es su preocupación por encontrar un lugar donde sus restos puedan descansar en paz, sin que su cuerpo ni sus pertenencias sean profanados. Existen innumerables ejemplos de esto, como emperadores Chinos que se fabrican un ejército que les acompañe al más allá, Faraones que levantan monumentales y laberínticas tumbas o la del viejo señor de Sipan en Perú, enterrado con parte de su séquito. Pero entre estos espectaculares enterramientos, merece una mención especial uno de los Reyes godos Alarico I (375-410 d.C.)
menéame
Si estas historias las contaran en los colegios cuándo se estudia a los godos y tal, fijo que más de uno empezaba a prestar atención en clase..
"Envase no retornable, deposítese en contenedor para su reciclaje"
Y me sé de una que afirma que la solución más limpia e higiénica es echar los cadáveres a una fosa con ácido.