Lo que hemos aprendido a creer desde siempre –seguramente sin convencernos totalmente de ello-, el cuento de La bella y la bestia, cuya moraleja nos enseñaba que la verdadera belleza está en el interior, es falso, prueba de ello es la generalizada obsesión por el aspecto físico. La percepción de la belleza está condicionada genéticamente y depende del desarrollo hormonal desde las fases más tempranas de la gestación, incluso en los primeros meses de vida ya sentimos atracción por los rostros que consideramos dentro de una normalidad
menéame
Está muy bien el enlace, solo un pero... cada uno tiene sus propios canones de belleza. Aunque socialmente haya unos que primen o que sean más habituales, cada individuo tiene su propio canon, su propio criterio sobre lo que es bello y lo que no...
conclusión: todos tenemos nuestro público...
#3 Pues va a ser que sí
En serio si eso fuese los que no somos agraciados físicamente nunca podríamos tener a alguien guap@ a nuestro lado. Para mí el verdadero amor no es lo físico es lo sentimental y espiritual, por decirlo así.
Es decir te gusta tal persona ¿pero sólo por que es guapa? ¿Te hace feliz estar a su lado? ¿sólo la deseas por su cuerpo?...
Salu2