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--341400-- el 23-01-2013 16:39 UTC publicado: 24-01-2013 10:00 UTC

La Justicia estrecha el cerco sobre Ignacio González por la trama de espionaje a varios cargos del PP de Madrid. La juez que instruye este caso ha imputado al exsubdirector del Área de Seguridad de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior de la región, Miguel Castaño. Un departamento que estaba en aquella época controlado por el actual presidente autonómico.
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Y hay mucha, mucha mierda.
UN HEREDERO TODOPODEROSO BAJO SOSPECHA
Aguirre lega la presidencia a Ignacio González por los servicios prestados durante 25 años
En la accidentada carrera por la sucesión, siempre empujó para caer de pie. Ignacio González González (Madrid, 1960) se licenció en Derecho por la Universidad Autónoma, ganó una plaza por oposición en el Ayuntamiento de Madrid como técnico superior a los 24 años y casi desde entonces se dedica en exclusiva a Esperanza Aguirre, su “jefa” de siempre.
Lleva González media vida a la sombra de la líder del PP y en este tiempo ha conseguido ser la mano derecha y la izquierda de la presidenta; el rostro antipático del poder madrileño frente a la dirección nacional del partido y el tentetieso al que sacudían desde Génova 13 para desprestigiar a Aguirre. Nunca lograron derribarle del todo porque su contrapeso era Esperanza. Ahora le toca volar solo.
Tras los múltiples servicios prestados, Aguirre lega su puesto a González por casi tres años (hasta mayo de 2015, fecha de las próximas elecciones autonómicas), un regalo político mayúsculo para curar pasadas decepciones y pagar algunas deudas pendientes.
González se sabe el trabajo de memoria, lleva ejerciéndolo desde noviembre de 2003, cuando Aguirre ganó a la segunda intentona la presidencia autonómica. “En el Gobierno de la Comunidad de Madrid no se mueve un papel ni se aprueba un gasto importante sin permiso de Ignacio González. En el partido, quita y pone alcaldes, decide listas y mueve a su antojo a los ejecutivos. Siempre ha sido así, hasta cuando no era secretario general del PP”, coinciden cargos y ex altos cargos autonómicos.
Su control es tan estricto que llegó a imponer un sistema de comunicaciones casi clandestinas entre los consejeros a través de teléfonos prepago que caducaban a los 15 días, según algunos usuarios del peculiar procedimiento. Vive González obsesionado por saber quién encargó a una agencia de detectives que le siguiera durante un viaje que hizo a Cartagena de Indias (Colombia) y arremete con demandas judiciales contra cualquier periodista que difunda informaciones donde se ponga en duda su honorabilidad. Antes creía que un constructor despechado pudo pagar a los detectives, ahora sospecha que los espías andaban muy cerca de su despacho.
En el juego de las amenazas, cuenta un exconsejero, Ignacio González es un “tahúr casi invencible”. Cuando desde la dirección nacional del PP, a través de su extesorero Álvaro Lapuerta, insinuaron » ver todo el comentario
* En caso de que salga culpable de algo y en el caso también de que no sepa algún trapo sucio suyo y pueda largar por esa boquita.
Hace más de cuatro años, en noviembre de 2004, Esperanza Aguirre fue convocada a una reunión en la planta noble de Génova 13 por varios dirigentes del PP, entre ellos el propio Mariano Rajoy. Había llegado hasta el partido una protesta de varios constructores por la fórmula elegida por el alcalde de Arganda para desarrollar la Unidad de Ejecución 124: la mayor parcela del plan urbanístico. Más de 100.000 metros cuadrados, con permiso para edificar 2.676 viviendas, que el alcalde, Gines López, adjudicó a finales de 2004 a la constructora Martinsa por 77 millones de euros. El precio y las condiciones pactadas fueron tan ventajosos que, un par de años después, Martinsa recuperó 73 de los 77 millones pagados vendiendo la tercera parte del botín a otra constructora; una ganga.
Las plusvalías fueron tan generosas como las comisiones. Según el auto de Garzón, el alcalde, Ginés López, se llevó algo más de medio millón de euros y otro tanto fue para el entonces presidente de la empresa pública de gestión del suelo de Arganda, Benjamín Martín Vasco, ahora diputado del PP en la Asamblea de Madrid. ¿La parte de Correa? Aún no se sabe, pero no tuvo que ser pequeña, pues tanto Martín Vasco como López, alias el gafitas, no dejaban de ser sus empleados en este negociado.
Correa, además de una probable comisión en dinero negro, también presentó factura como asesor técnico, lo cual no deja de ser meritorio para un vendedor de viajes sin experiencia en el ramo urbanístico. Según las grabaciones de la investigación, el pelotazo 124 fue de tal calibre que a Martín Vasco le dio después para pedir otros dos millones y medio de euros más a cuenta de la extorsión y su silencio, por no incriminar al resto de la banda.
Visto el sumario de Garzón, aquella preocupación de Génova en noviembre de 2004 sobre Arganda no era un temor infundado. Pero no todos los nombres que se discutieron en esa reunión han salido ya a la luz: entre las sospechas que manejaba entonces el PP nacional sobre la operación 124 se señalaba a Martín Vasco y a Ginés López, pero también a Ignacio González, vicepresidente del Gobierno de Madrid. Según decía Ginés López al PP nacional, era González y no otro, quien le había dado instrucciones sobre cómo adjudicar esa parcela. La reunión con Aguirre sirvió de poco. Esperanza se hizo la ofendida, puso la mano en el fuego por todos ellos, negó la mayor y salió de Génova con la cabeza bien alta. Y unos días más tarde, el 3 de diciembre de 2004, la adjudicación a Martinsa de la parcela 124 se realizó tal y como estaba previsto, sin que las gestiones de la dirección nacional del PP pudiesen hacer nada para evitarlo.
Los documentos de Hacienda prueban que Over Marketing y sus empresas satélites recibieron pagos de la Comunidad de Madrid por 9,4 millones
Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, admitió el miércoles a través de un portavoz haber recibido "regalos de Navidad" entre 2003 y 2007 de la empresa Over Marketing MCW SL, cuyo propietario ha confesado que durante ese periodo obtuvo millonarios contratos publicitarios amañados por el Ejecutivo madrileño del PP.
Una fuente oficial del Gobierno de Madrid confirmó a este diario que Over Marketing obsequió durante varios años a González con objetos como "billeteras y llaveros de Loewe" y que su esposa, Lourdes Cavero, también recibió otros presentes, entre ellos un bolso de la misma marca de lujo.
El dueño de Over Marketing, Daniel Mercado, solía jugar al pádel con Ignacio González y con el exministro Eduardo Zaplana, agregó la citada fuente. El entonces vicepresidente de Esperanza Aguirre y el empresario compartían afición deportiva pero eso no se tradujo en ningún regalo vinculado a la práctica del pádel, remachó su portavoz a preguntas de este diario.
El portavoz de González minimizó la importancia de los presentes entregados al sucesor de Esperanza Aguirre por el presidente de Over, empresa investigada en Baleares por financiación ilegal del PP y que, en Madrid, obtuvo adjudicaciones por 7,5 millones de euros entre 2004 y 2007. Otras tres compañías satélite pertenecientes al mismo grupo –Abanico de Comunicación, Link América y Traci Comunicación– cobraron del Gobierno madrileño 1,9 millones entre 2004 y 2008.
Eso eleva a 9,4 millones de euros los ingresos totales que el Gobierno de Aguirre y González reportó a esta trama, rival de la ya célebre Gürtel de Francisco Correa pero con la que comparte un nexo sustancial: ambas hicieron negocios al calor de distintas administraciones del PP, principalmente los gobiernos regionales de Baleares, Madrid, Valencia y Castilla y León. En 2010, trascendió que meses antes de las elecciones autonómicas y municipales de 2007 Over Marketing había obtenido un suculento contrato de dos millones para una campaña de publicidad adjudicada por un organismo autónomo del Gobierno de Madrid, el Imade: de esa campaña no hay ni hubo rastro visible. La oposición acorraló con preguntas al PP en la Asamblea regional. Pero el Ejecutivo se aferró » ver todo el comentario