Se acabaron las llamadas y los mensajes sms desde La Moraleja. Se acabaron, o por lo menos se pretende, para los más de 1.600 reclusos que cumplen condena en las instalaciones ubicadas en Dueñas. La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias -dependiente del Ministerio del Interior-, está llevando a cabo la instalación de inhibidores de frecuencia para evitar que los presos puedan hablar con el exterior mediante teléfonos móviles pese a estar prohibido por el reglamento penitenciario por razones de seguridad.
menéame
manda güevos que no sean capaces de detectar quién tiene movil y tengan que recurrir a inhibidores de frecuencia...
Y si no, pensad en la que puede liarte Scofield con un movil... :-p
#3 qué propones? Inspecciones diarias en todas las celdas y orificios corporales? El método propuesto es mucho más efectivo y menos intrusivo.
Muchos edificios institucionales y algunos juzgados también los tienen, y todos por éste motivo.
No se puede estar todo el día realizando cacheos o registros en las celdas, así que, lo mejor, los inhibidores :D