En estos tiempos de crisis divorciarse sale caro… y todavía más buscarse un piso para empezar una nueva vida frente al televisor con una caja de cervezas por única compañía. Así que hay que empezar a acotar territorio en el antiguo piso y señalar lo que es de cada uno para evitar que la difícil convivencia pase a ser una guerra en la República Independiente de Nuestra Ex-casa.
menéame