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La mayoría de los concejales del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Oporto han votado en contra de una moción para poner el nombre del escritor José Saramago a una calle de la ciudad, según ha revelado un concejal socialista. El líder de la bancada socialista, Manuel Pizarro, calificó de "provinciana" esta actitud de los partidos Social Demócrata (PSD, centro-derecha) y del democristiano Partido Popular (CDS-PP). El alcalde de Oporto, Rui Río, es vicepresidente del PSD.
menéame
No es una muestra de respeto escribir en nuestro idioma un nombre con el nombre oficial de otro idioma. Al contrario, es una falta de respeto pretender que su idioma dicte cómo se escribe en el mío. Sobre el español somos los hispanohablantes los que decidimos, nadie más, igual que sobre el inglés son los angloparlantes los que deciden. Me parecería una falta de respeto y un gran engreimiento decirles a los angloparlantes que escriban "Sevilla" en vez de "Seville".
Lo del nombre oficial no me parece motivo suficiente. Primero, en los topónimos extranjeros, que son la mayoría, lo que es oficial en su país no dicta lo que es oficial en este. Y segundo, en los topónimos de nuestro país, que alguien haya hecho una ley estúpida que pretende cambiar un idioma sin motivo no significa que haya que hacerle caso. Los políticos no son nadie para impedirme usar una palabra de mi idioma. Lo que pretenden es una barbaridad desde el punto de vista lingüístico, contrario a la costumbre en cualquier idioma y carente de la más mínima base. Un gallegohablante no tiene ningún derecho a decirle cómo hablar a un hispanohablante (lo mismo que al revés), y el ser habitantes de una ciudad no les da autoridad ninguna para decidir el nombre que usa el resto de la gente, como si tuvieran los derechos de autor del nombre y nadie pudiera usar otro sin su permiso... Tal derecho no existe ni ha existido nunca.
Sobre los nombres de personas ya te lo dije más arriba, sólo se hace con las más famosas, igual que con los topónimos, que sólo se hace con los más famosos o cercanos. El uso continuado hace que un nombre tomado de otro idioma vaya evolucionando y adaptándose a la grafía y pronunciación propias, es algo que pasa en prácticamente todos los idiomas (no conozco ninguno en que no pase). Es algo natural, no una falta de respeto. Obviamente no se hace con una persona actual y no estoy diciendo que se deba hacer. En ese caso no es tan importante el nombre como para que todos los hablantes lo hagan evolucionar hacia algo más cómodo de escribir o pronunciar.
La lingüística no entra dentro de las competencias de los legisladores. Igual que un político no puede obligar a alguien a que deje de hablar en gallego (como mucho puede no responderle), tampoco puede obligar a decir "A Coruña" en vez de "La Coruña". Claramente es una extralimitación de sus funciones. Ni siquiera la RAE puede hacer eso (como mucho aconseja, nada más).
1. No es una cuestión de respeto.
2. No es una cuestión de que los demás te obliguen a nada.
3. No es una cuestión de conocer las grafías de todos los idiomas.
4. Simplemente yo pienso que sería más útil que los nombres propios no se cambiasen, más allá de las adaptaciones fonéticas necesarias (o en su defecto me sigue pareciendo bien tu propuesta de que todos aprendamos IPA).
A ver si leyendo unas cuantas veces esos puntos dejas de insistir en tus errores de comprensión (que no digo que no sea culpa mía por no explicártelo mejor, pero es que ya no se me ocurren muchas maneras más de cómo decirte que estás entendiendo mal lo que te digo).
Es una cuestión de comodidad lingüística y no creo que mi propuesta sea algo tan grave cuando tú mismo reconoces que en algunos casos es la que se sigue. Si te parece que quedarnos con un único nombre propio para ciudades, países, personas, etc. es algo muy negativo para los idiomas del mundo, sólo puedo decirte que yo no estoy de acuerdo. Creo que los idiomas van mucho más allá de los nombres propios. El hecho de que se dejen de usar las palabras Alemania, Alemanya, Germany, Allemagne, etc. para que todos utilicemos el equivalente que más se acerque fonéticamente a dɔʏtʃlant (quizá en castellano yo lo cambiaría por Doitslant o algo así) no creo que sea algo tan negativo como tú lo ves. En el caso de las personas es menos grave todavía, pues no digo que se dejen de usar Jorge, Jordi, Giorgio, George, etc. simplemente que si alguien se llama Jorge, al dirigirse a esta persona sería más cómodo no cambiarle el nombre por el simple hecho de que le hablemos en un idioma que no sea el castellano.
Si tú dices que los políticos no pueden, pues no pueden, pero yo no pondría la mano en el fuego. También los toreros deben pensar que los políticos no pueden prohibirles su "espectáculo" y mira lo que está pasando ^^.
Antes de responderme, te agradecería que te planteases seriamente si has entendido lo que he escrito, y, en el caso de que la respuesta sea negativa, que me señalaras lo que no entiendes antes de seguir respondiendo a cosas que yo no he dicho. Gracias ^^
¿Por qué no respetarla? Pienso que los únicos perjudicados somos nosotros mismos, de manera que a mí me perjudica que me digan que Japón se llama Japón en vez de haberme dicho que se llama Nijón. Tampoco quiero que me cambien el nombre. Opino que mi nombre es el que pusieron mis padres y así me tendrían que llamar sin tener que cambiarlo por el equivalente en cualquier otro idioma. Lo mismo con los nombres en los personajes en las películas y así un gran etc..
Si no es por respeto, entonces ¿cuál es el motivo para hacerlo así? Repasando tus comentarios no veo que des ningún otro.
A lo de que te perjudica que te hayan dicho que se llama Japón y no Nijón no le veo ningún sentido. Si no sabes japonés de nada te servirá la pronunciación japonesa, la que te servirá es la española para leer textos sobre Japón y oír noticias sobre Japón. No conocer "Japón" y conocer "Nijón" sí te perjudicaría.
No me perjudicaría para nada sólo conocer Nijón si Japón quedara en desuso. Cometes el error de aceptar mi propuesta a medias. Si sólo conozco Nijón sería gracias a mi propuesta, y además gracias a mi propuesta Japón quedaría en desuso. No te quedes a medias. Mi propuesta es todo un paquete (sólo saber Nijón y Japón queda en desuso). Si te quedas sólo con una parte te estás equivocando. Luego me dirás que me repito, pero es que reconoce que te está costando bastante entender algo que no creo que sea tan difícil de entender.
#107 mejor léete tú tu comentario #98 A mí me da igual cómo me llamen en otros idiomas . Pero si lo que quieres decir es que para ti son cuestiones distintas los nombres propios de personas y el resto, para mí no.
El hecho de que se dejen de usar las palabras Alemania, Alemanya, Germany, Allemagne, etc. para que todos utilicemos el equivalente que más se acerque fonéticamente a dɔʏtʃlant (quizá en castellano yo lo cambiaría por Doitslant o algo así) no creo que sea algo tan negativo como tú lo ves.
Y eso es lo que hay y no más. A ti te parece algo negativo y a mí algo positivo, y tanto la tuya como la mía son opiniones personales que no necesitan ser justificadas. Yo te respondo no por justificarme, simplemente porque veo que no entiendes lo que te digo, pero si me confirmas que lo entiendes lo podemos dejar estar ^^.
Antes de contestarte, voy a intentar yo también resumir mi postura. Yo no pretendo cambiar nada, sólo que los idiomas sigan evolucionando como hasta ahora. Cuando una palabra foránea entra en un idioma, ya sea un nombre propio o un nombre común, primero lo hace con una grafía o una fonética parecida a la original y luego va evolucionando para adaptarse más al idioma de destino (por ejemplo para que su fonética, su grafía o su gramática sean más fáciles o más coherentes con el resto del idioma). En el caso de los nombres propios, ya sean de personas o de lugares, sólo evolucionan los que llevan un buen tiempo dentro del idioma, es decir, los topónimos muy usados (ciudades grandes, etc.) y los personajes históricos muy famosos. Es algo natural que pasa en todos los idiomas. No estoy diciendo que a todos los Jordis ahora se les llame Jorge, sino que por ejemplo que no se cambie "Alejandro Magno" por un nombre en griego antiguo, y lo mismo para topónimos.
Sobre tu propuesta, me parece una solución a un problema inexistente.
No crea ningún problema que un español utilice "Alemania", un francés "Allemagne" y un alemán "Deutschland". Es más, si aceptáramos tu propuesta de respetar la fonética alemana, esa palabra se seguiría escribiendo de distinta forma en español, francés y alemán. ¿Qué utilidad tiene que en un texto en español se use la misma pronunciación que en alemán si ese texto no va dirigido a germanohablantes?
Tampoco es más cómodo sino menos, mucho menos, por varios motivos:
1) Para un hispanohablante es más fácil pronunciar "Alemania" que "Doischland". Éste es uno de los motivos por los que evolucionan los extranjerismos.
2) Miles de topónimos dejarían de existir y habría que aprender miles nuevos, con sus respectivos gentilicios. Eso de cómodo no tiene nada.
3) Para leer textos anteriores al cambio habría que usar diccionarios de topónimos, cuando eso ahora mismo no es necesario. Dificultarías el acceso a textos históricos y literarios en tu propio idioma, y también a canciones, películas, teatro ... ¿No te parece una gran suerte que podamos leer hoy en día obras de Calderón o Lope en su forma original? ¿O las expediciones de Malaspina y Álvaro Mutis? ¿Por qué dificultar eso?
4) Los lugares en general no tienen asociado un único nombre entre sus habitantes. La India tiene cientos de lenguas ¿cómo la llamamos entonces?
5) Tampoco hay una forma inequívoca de transliterar un nombre extranjero. ¿Quién decide la forma que se usa? ¿Doischland? ¿Doichland? ¿Doichlan? ¿Doislan?
6) Impides al idioma evolucionar. A los nombres comunes sí les permitirías evolucionar pero por algún extraño motivo los topónimos quedan fijados a la forma que tengan en un idioma distinto en algún lugar lejano. Es totalmente antinatural y restrictivo. Es tratar de ponerle puertas al campo. Y todavía más extrañamente, nuestros topónimos sí podrían evolucionar: "Xerez" puede transformarse en "Jeréz" y "Cartago Nova" en "Cartagena", pero por alguna extraña discriminación "Doichland" tendría prohibido cambiar, salvo que los germanohablantes decidieran cambiarlo.
En definitiva, para solucionar un problema inexistente creas problemas nuevos. No le veo la lógica.
Por ejemplo, en #105 no haces más que repetir que es más cómoda y que no es tan grave, pero nunca explicas en qué consiste esa supuesta comodidad.
En fin, de donde no hay no se puede sacar. Dejo de discutir.