Curiosa historia: "Este sufrido reportero se ofreció para servir de acompañante a una desconocida a una cena organizada por una de las drinking societies femeninas de Cambridge. Se trata de grupos de entre diez y treinta miembros que se reúnen una vez a la semana para cenar en algún restaurante caro e intentar despachar el mayor número de botellas de vino posible antes de ir a un bar a seguir bebiendo, y luego a otro, y a otro, y a otro...".
menéame
tambien nos contamos intimidades y bebemos hasta morir, pero sin tanto jugueteo de por medio