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Grohl el 02-12-2012 21:28 UTC
José Luis Cañete vive desde hace dos años dentro de su coche. Tras perder su empleo y romper su relación con su pareja, con la que convivía en el piso que ella tenía en Sevilla, este cordobés de 57 años se vio abocado a hacer vida en su vehículo: su única propiedad.La vida dentro de un coche no es nada cómoda y a José Luis comienzan ya a pasarle factura tantas y tantas noches durmiendo en el asiento del copiloto en posición semi tumbado ya que el sillón no permite reclinarse totalmente. Esta forma de pasar las noches le ha provocado varices
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Al principio, cuenta, ella aguantó que él no tuviese trabajo y no aportase ningún ingreso para el mantenimiento del hogar, pero poco a poco se fue cansando, hasta que un día y tras darle varios ultimátum decidió romper con él y por consecuente, echarlo de casa.
Señor, señor.
Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana.
<El Último de la Fila/>
Si fuese drogadicto o alcohólico, podíamos pensar que se lo buscó pero el drama es que la vida le llevó a eso y todos somos igual de vulnerables a esa situación.
Imaginaos con 50 años , una edad en la que se debería disfrutar de estabilidad, tengas que estar en una situación de tanta indefensión
#7, en una carcel dormiría tumbado y no tendría varices, estaría mejor que en un coche.
Y ahora con el paro, pues más aún.
No sabemos si el piso es de él, de su pareja o de los dos. Si es de él o de los dos, no hay hijos de por medio, y el no tiene ningún tipo de ingresos (y ella si), el juez ni de coña le da el uso y disfrute del piso a ella. Lo que me lleva a pensar que el piso es de ella.
Por supuesto, podemos entrar a hablar del nivel de empatía de alguien que tras 16 años de relación echa a alguien de su piso porque no trae dinero, pero tampoco conocemos la situación (y aquí no hay pistas para sacar conclusiones).
Creo que #11 da en el clavo. El tema es que (en un amplio abanico de grises) hay buenas parejas y malas parejas. Y hay malas parejas que no saben que lo son porque apenas conviven.