1894
Antonio P. trabaja en el departamento de administración del Ayuntamiento de Madrid desde hace veinte años sin quejas por parte de sus superiores ni de sus compañeros. Sin embargo, hacía dos semanas que “estaba como más retraído y concentrado en sí mismo”, afirma Dolores Ávila, que trabajaba a su lado desde hacía más de ocho años “hasta que pidió que le trasladaran a una mesa que está más cerca de la ventana”. Antonio alegó motivos de salud y se le concedió el traslado, pero Dolores siempre sospechó que no se trataba de un tema médico.
menéame
Una pagina graciosa al estilo de www.noticiasbuenas.com
“Le obligamos a someterse a la prueba y dio positivo en cloroplasto, de modo que no hay duda ni excusa posible"
#1 Buena salida, parece extraída de un guión de "Padre de familia".
Lo de este pobre hombre es mobbing; encima que oxigena el lugar de trabajo... Peor es tener ambientando en la oficina a uno de esos que se duchan de san esteban a pascua.