"El éxito de Facebook se ha convertido en su propia condena. Su código de uso ha traspasado los límites. Ahora, las campañas de publicidad se lanzan a través de Facebook, los bancos anuncian ofertas en su perfil para atraer clientes como si fueran amigos de toda la vida y los políticos rozan los límites del ridículo exponiendo sus cuitas en la web 2.0 con lenguaje casi adolescente, tal es el caso de Sarkozy."
A ver cuando se dan cuenta los expertos en marketing que la están cagando por esta vía, que la gente siente una invasión, intromisión, y que los virales ya no divierten ni a mi tía abuela.
Facebook: ya no quiero ser tu amigo.
"El éxito de Facebook se ha convertido en su propia condena. Su código de uso ha traspasado los límites. Ahora, las campañas de publicidad se lanzan a través de Facebook, los bancos anuncian ofertas en su perfil para atraer clientes como si fueran amigos de toda la vida y los políticos rozan los límites del ridículo exponiendo sus cuitas en la web 2.0 con lenguaje casi adolescente, tal es el caso de Sarkozy."
A ver cuando se dan cuenta los expertos en marketing que la están cagando por esta vía, que la gente siente una invasión, intromisión, y que los virales ya no divierten ni a mi tía abuela.