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Interesante artículo de Nacho Vigalondo de cómo la industria de cine podría luchar contra la piratería. No, no es el típico reportaje sobre lo malo que son las p2p y que el DRM lo salvará todo. Frase resumen: El Álamo no es una sala de cine donde puedes comer, es un restaurante integrado en una sala de cine. Con lo que la broma dejaba de serlo a partir del segundo día. Al mediodía, vez de escoger la comida para acompañar la película, escogíamos la película para acompañar la comida. La foto de instalaciones y público no tiene desperdicio.
menéame
asombroso
Pagar no sé cuántos euros para luego que un maleducado no te deje disfrutar de la película me parece tremendo.
Por cierto, ¿alguien se ha fijado en la nueva especie que ha surgido en las salas donde proyectan pelis en versión original? Sí, esa que para dar a entender su profundo conocimiento del idioma se ríe antes que nadie de los chistes con carcajadas que se oyen en la sala de al lado(tan rápido que al actor en la pantalla no le ha dado tiempo a decir el gag) y suelta cada dos por tres con profundo acento vernáculo "Oh my God", para confusión de los verdaderos nativos y vergüenza ajena del resto de los asistentes a la sala?
Pero volviendo al tema principal, si echasen de la sala a los maleducados que no hacen otra cosa en el cine que molestar, volvería a gastarme mi dinero en ir al cine. Mientras tanto, a comprar DVD, que si esperas unos meses los encuentras tirados de precio hasta en los kioskos.
Tratándose como se trata de reducir costes para ser competitivos,
la idea me parece todo lo contrario y muy extravagante (y quizás por eso funcione, un tiempo, porque es una novedad. En 3 años, serán un recuerdo, aunque con los yankis nunca se sabe...).
Hubo fórmulas mucho más exitosas en el pasado, como los autocines, que desprenden un encanto imposible de igualar. Queda alguno en españa, aunque quizás me equivoque, pero diría que uno por levante, otro por galicia y quizás algún otro por el sur peninsular.
Los cines siempre tendrán clientela, los padres con sus hijos, y esa clientela no la perderán jamás. Al final, el negocio estará enfocado a ellos, porque muchas salas se llenan más hoy en día un sábado o domingo a la mañana que cualquier sesión entre semana...