1939
Entre la infinidad de anécdotas durante los días apenas posteriores a la caída del Muro de Berlín, se encuentra la del magnífico e improvisado concierto que dio junto al Muro ya en ruinas el músico ruso Mstislav Rostropóvich, considerado el máximo violonchelista por entonces. Mientras los ruidos de martillos y golpes derribaban el Muro, el maestro y exiliado ruso, se sentó al mediodía del 11 de noviembre de 1989 y sin aviso, para dar según algunos testigos, el que fue el concierto más feliz y sentido de su vida:
menéame
El de las grandes estrellas sigue siendo recordado en Alemania como el concierto en el que los "mejores" no pudieron tocar peor. Ahora si, en el tren de camino a Berlín nos lo pasamos muy bien.
#2 Yo vivo cerca, más o menos
Bueno, por lo menos mi comentario prueba que pinché en el enlace
Fué más divertido vagar por Berlin charlando con los Ósties que iban perdidos por el "otro lado". Alucinaban muchísimo.
Había muchas colas en los bancos (les daban un dinero si era la primera vez que entraban). Las colas de los sex-shops daban la vuelta completa a la manzana. (ahi gastaban el dinero)
¿Y sabeis donde más había aglomeraciones? Nunca se me habría ocurrido.
Alrededor de las tiendas de coches de lujo.