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La cita era hoy a las 10.30 con el Ministro de Industria, Miguel Sebastián. El motivo, la entrega de un manifiesto firmado por más de dos mil miembros del sector musical. Entre otros, Alejandro Sanz, Camela, Bunbury, Peret y Luis Eduardo Aute. Éste último en declaraciones a la Cadena SER, ha dicho esta mañana que si no se consigue una ley de la música que proteja de la piratería a los creadores "en cinco años esto desaparece. No habrá ni canciones ni música".
menéame
#22 El problema de muchos es que creen que trabajar por vocación equivale a trabajar gratis.Si mi single suena en la radio y genera audiencia y,por tanto,atrae anunciantes,yo quiero mi parte;si un bar musical atrae clientela porque pone mi música y se saca un pastizal cada noche sirviendo garrafón,lo siento,quiero mi parte.Lo de "ya iremos a los conciertos" es una falacia porque es evidente que conciertos se programan muy pocos(en Barcelona los grupos amateur cada vez lo tienen más crudo para tocar) y oh! sorpresa...no todo el mundo que escucha música va a conciertos...muchos empresarios del ocio nocturno pasan de organizar conciertos en sus salas porque poner música variada siempre atrae más clientela (ergo entrada/consumiciones y es dinero que se embolsilla sin tener que pagar el caché de un grupo o compartir la recaudación)...legalmente es un asunto más comlejo que el genérico "vivir de rentas"
Por otra parte,traigo "harina" para el ministro,la industria y los "pseudoartistas":
¿Qué hace un ministro de industria haciendo este tipo de declaraciones?..¿La música no es considerada un arte? ¿es su competencia? y añado que es evidente que el ministro (ni Ramoncín,ni nadie de la SGAE) no se ha leído en su vida un libro de musicología histórica o,en su defecto,un libro de historia de la música (uno de verdad,académico).El último que leí empezaba con una frase lapidaria (y cierta,pese a quien pese):La historia de la música esla historia del hombre.
-cobrar indefinidamente por un trabajo que hicieron hace años;
-cobrar por actividades que nada tienen que ver con su trabajo (como cada vez que guardo en un CD mis trabajos, fotos o vídeos personales);
-cobrar asumiendo la presunción de culpabilidad cada vez que alguien compar un ordenador, un reproductor de DVD, o un teléfono móvil.
-cobrar dos o más veces por el mismo trabajo, como cuando una cadena de radio paga por pinchar una canción y luego se exige al peluquero del barrio o al del taller mecánico volver a pagar por tener una radio que emite en abierto una canción por la que ya han pagado por emitir.
-cobrar de los impuestos de todos subvenciones a fondo perdido para producir sus películas y discos, para que si tienen éxito se enriquezcan ellos sólos y se compren una mansión en Miami y paguen sus impuestos en Andorra.
Sin embargo, por contra:
-Un arquitecto sólo cobra una vez cuando diseña una casa (y no es más sencillo que crear un disco musical). No cuando el dueño de la casa la revende, alquila o presta a sus amigos.
-Un médico sólo cobra su sueldo a fin de mes, aunque haya salvado la vida de alguien. Y no cada día del resto de la vida de esa persona a la que ha salvado. Nadie paga todos los días un porcentaje de su sueldo al cirujano que le operó a pesar de que está vivo gracias a su trabajo.
-Un operario cobra por mes trabajado, si no trabaja un mes, no cobra. Por mucho que la lavadora que él ayudo a fabricar, o el sofá que tapizó sea usado por otras personas a diario. No recibe un duro del coche que montó en la fábrica hace 15 años, aunque siga siendo usado por su propietario para ir al pueblo o para achucharse con alguien el sábado por la noche.
-La mayoría de trabajadores curra a diario en turnos de mañanas, tardes o noches, o turnos partidos, o fines de semana o incluso festivos. Sus horitas reglamentarias para poder llegar a fin de mes y pagar la hipoteca de su apartamento de 60 m2. La mayoría sólo podrán ir a Andorra para comprar azúcar o tabaco, y desde luego ninguno tendrá un chalet con piscina en Miami. Aunque cada vez que compren una tarjeta para su cámara o un CD para guardar las fotos del viaje a Andorra o cada vez paguen impuestos o que se corten el pelo en la peluquería del barrio con la radio puesta estarán indirectamente pagando al artista que vive en Miami, que se empadrona en Andorra o que trabajó hace cuatro años cuando sacó su último disco (disco que por supuesto nuestro supuesto currante nunca ha escuchado porque no le gusta ese estilo musical).
"Corre el año 1988, el duo corchopan sigue con su impagable labor humanitaria (los chicos están mu apenaos con la situación de que los niños del mundo pasen hambre y todo tipo de calamidades, conmocionado Guillermo se le enciende la linternilla y deciden sacar un disco infantil en donde la letra no trataría a los niños como si fueran tontos. Bueno, el disco lo graban en Madrid, pero resulta que cuando fueron a fabricar el álbum se toparon con una sorpresita de la Sociedad General de Autores de España. Habla Guillermo Fesser:
"Encargamos diez mil discos de salida, que hay que estar chiflado, porque con esa cantidad no se arriesgan ni los que suenan como rojos en Cadena 40. De hecho vendimos unos siete mil y el resto se pudrieron en el sótano de la casa de Jack. Con la humedad, el vinilo parecía un barquillo y las tapas se deshacían en las manos. Cuando fui a hacer el pedido a la antigua CBS me dijeron:
- Nosotros los fabricamos encantados pero tenéis que traer el papelito sellado de Autores.
- ¿Y eso que es?
- El comprobante de que los autores os autorizan a editar el disco.
- Ah, vale.
Guillermo se acerca a Autores y les dice:
- Que vamos a hacer un disco y necesito el comprobante
- ¿Quienes son los autores?
- Nosotros.
- Muy bien, hay que rellenar estos impresos y firmarlos.
Fesser se los lleva, los rellena y firma con toda la tropa y vuelve.
- ¿Me da ya el comprobante para autorizar la fabricación?
- Si, como va a efectuar el pago?
- ¿Quéeee?
Resulta que para dejarles fabricar diez mil discos les pedían un pastón.
- Pero, oiga.¿Para que es ese dinero?
- Para pagárselo a los autores.
- Si los autores somos nosotros.
- Pues para pagarles a ustedes.
- Si es que nosotros preferimos quedarnos con el dinero. ¿para que se lo vamos a dar a ustedes para que ustedes nos lo den a nosotros?
- Pues no pueden fabricar.
Comenta Guillermo: "Total, que pagamos la pasta, que nos devolvieron meses más tarde con un descuento enorme en concepto de gastos por habernos tramitado el pago. Manda huevos!!!"
(De Veinte años de Gomaespuma").