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Los seres humanos tendemos a sobrevalorarnos y autoengañarnos. A menudo adaptamos nuestra percepción de nosotros mismos y construimos una falsa explicación de lo que hacemos, a pesar de que los motivos últimos se nos escapan. Esta incapacidad para conocer nuestros estados mentales se conoce en Psicología como “ilusión de la introspección” y explica el proceso por el cual inventamos una justificación para decisiones que no sabemos cómo hemos tomado.
menéame
Soy incapaz de decidir cual es mi "lo que sea" favorito: color, comida, película, etc, y si me preguntan por qué me gusta algo, no suelo saberlo y necesito pensarlo durante muuucho tiempo, y ni siquiera así estoy segura. Y no tengo opinión formada sobre muchos temas importantes.
Lo peor es que demostrar esta incapacidad me hace sentir que quedo mal ante los demás.
Claro que quizás yo no sea tan rara y en realidad el resto de la gente sea igual, solo que lo normal sea disimularlo, inventando respuestas, para no quedar mal. Y quizás lo que los investigadores no estén valorando es el factor de la presión social en lo que la gente dice o hace, y cómo el miedo a quedar como un ignorante y el deseo de agradar y dar una buena imagen de uno mismo hace que las personas inventen respuestas para cumplir con lo que se les demanda.
Por ejemplo, en el caso del experimento de las bebidas, quizás las personas sí perciben el sabor diferente, pero piensan que se han equivocado basándose en la buena intención que presumen al investigador, e intentan actuar de conformidad con las expectativas que han puesto sobre ellos.
De hecho, hay un experimento muy famoso sobre esto:
es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Asch
En resumen, los experimentos del enlace no demuestran que las personas tiendan a mentirse a si mismas, si no que, si otro ser humano les pide justificaciones de su conducta, le dirán lo que creen que deben decir, para que no generar un conflicto y lograr la simpatía del interlocutor.
Pero quizás los investigadores sólo ven lo que quieren ver...
(No he podido resistirme a poner éste argumento paradójico
Tal vez la solución para no caer en la trampa de esa llamada ilusión de la instrospección, sea perder el miedo a decir "no lo sé, no lo entiendo".
La fórmula era simplemente provocar discusiones allí donde todo el mundo estaba de acuerdo, hacer de abogado del diablo. Si aprendes a defender posturas que no compartes, a sacar argumentos de donde parece que no hay, eso te facilita mucho las cosas cuando tienes que defender tu postura ante situaciones comprometidas. No se trata de quien tiene mas o menos razón, de quien está del lado de la "verdad", en realidad lo que cuenta en la mayoría de ocasiones es quien defiende mejor una postura.
Esto se puede hacer conscientemente, como cuando haces de troll, o, como muestra esta noticia, de forma inconsciente.
Con esta noticia se demuestra que todos, inconscientemente, somos un poco trolls. Tomamos una decisión al tun tun y después la defendemos con uñas y dientes como si de ello nos dependiera la vida. Por qué tenemos razón, decimos. Y la verdad es que lo que tenemos es una decisión estúpida o unos hechos falsos que necesitamos justificar.