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Un capitán herido en el 11-M sufrio otro atentado en el Libano por su voluntad de ayudar

Habían pasado unos segundos desde que una bomba abrió el techo de uno de los vagones de Téllez. Y José A. Garrido, que vio morir en el acto a muchos pasajeros, ya estaba ahí. Como él, decenas de viajeros de los trenes que resultaron heridos se quedaron allí, ayudando a sobrevivir a los que estaban más graves, en la espera interminable a que llegasen los servicios de emergencia. Después, José volvió a ofrecerse voluntario para destinos de riesgo, pese a las secuelas del atentado. Lo destinaron a Libano, donde murieron 6 de sus compañeros.

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  1. #1   Tuvo la sangre fría de quedarse ahí ayudando, dirigiendo el espontaneo movimiento que se creo dentro de las victimas para ayudarse dentro de los propios trenes, sin duda fruto de su experiencia.
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    el 11-03-2010 09:14 UTC por selvatgi selvatgi
  2. #2   Todo un ejemplo de entrega, que diferente sería el mundo con más personas como esta.
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    el 11-03-2010 09:25 UTC por Lupus Lupus
  3. #3   chapó por este señor. Admirable.
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    el 11-03-2010 10:06 UTC por 100fuegos 100fuegos
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