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"LA MALA noticia es que Dios no existe. La buena es que no le necesitas". Desde el 4 de Febrero ese eslogan circulará, inicialmente en los autobuses de Génova. Pero solo será el inicio, o quizá el fin de la campaña, a juzgar `por las animadas campañas en su contra ante la misma iniciativa surgida en Londres, Washington, España y Australia.
menéame
las no cristianas (paganas y judías) y las fuentes cristianas (evangelios, escritos del NT y otros escritos). Todos estos escritos han sido examinados con meticulosidad.
1. Fuentes paganas y judías. Hay 6 fuentes no cristianas que hablan de Cristo. Es de sobra conocido el los testimonio de Plinio el joven, que en el año 113 pide instrucciones al emperador sobre cómo tratar a unos seguidores de un tal Cristo al que cantan un cántico como Dios, que se reúnen un día determinado, etc. Tácito da innumerables detalles en sus
Anales sobre el incendio de Roma en tiempos de Nerón. Describe su duración, su alcance, los primeros auxilios, la reconstrucción de Roma, los ritos expiatorios y la búsqueda y condena de los presuntos responsables. Dice Tácito:
“Para acallar el rumor, Nerón creó chivos expiatorios y sometió a torturas más refinadas a aquellos que el vulgo llamaba cristianos, odiados por sus abominables crímenes. Su nombre proviene de Cristo, quien bajo el reinado de Tiberio, fue ejecutado por el procurador Poncio
Pilato. Sofocada momentáneamente, la nociva superstición se extendió de nuevo no sólo en Judea, la tierra que originó este mal, sino también en la ciudad de Roma, donde convergen y se cultivan fervorosamente prácticas horrendas y vergonzosas de todas clases y de todas
partes del mundo".
Las fuentes judías incluyen una cita muy conocida del historiador judío Flavio Josefo y dos alusiones en el Talmud. La cita de Flavio Josefo tal como se ha transmitido no es admitida como original y había una sospecha sobre su fiabilidad, por haber sido retocada probablemente en la Edad Media. Sin embargo, fue un historiador judío el que descubrió la versión original en un manuscrito árabe. El International Herald Tribune puso como titular de la noticia del descubrimiento del texto original de Flavio Josefo el siguiente texto: “Los hebreos aportan pruebas históricas de la existencia de Jesús”.
El Talmud, fuente sobre la que no cabe pensar que sea favorable al cristianismo, justifica su condena a muerte y dice de él que practicó la magia (alusión a los milagros). Podemos concluir qe existió el personajes, por el testimonio que dan de él sus detractores.
Dado que los escritos cristianos son parte interesada, es necesario analizar su objetividad. Por eso nos hacemos la siguiente pregunta: ¿Son fiables los evangelios?
Para responderla hemos de intentar descubrir la fecha de composición de los evangelios y ver si hay razones para afirmar que lo que dicen es fiable o inventado. En otras palabras, nos preguntamos sobre lo que escribieron los autores y cuándo lo escribieron. Podríamos
sospechar de los evangelios si estos hubieran sido escritos un siglo después de la muerte de Cristo o si hubiese discordancias entre ellos, o si los datos que nos dan no encajasen con los que conocemos de otras fuentes que no están en los evangelios. Podríamos sospechar de
ellos si tuviésemos razones para pensar que lo más probable es que se ocultasen o modificasen los hechos que nos narran. Contestamos a la pregunta en dos etapas; fecha de los evangelios y análisis de su contenido.
Pero añadamos alguna reflexión más a este tema: en el caso de Cristo tenemos también
datos de fuentes cristianas anteriores a los evangelios sobre su persona. Este testimonio lo
constituyen las cartas de san Pablo. Pablo, convertido probablemente el 35 dC, nos da los
siguientes datos de Cristo en sus cartas, escritas entre los años 51 y 62:
1. Nació de mujer judía (curiosamente no menciona padre judío) y cumplía la ley mosaica.
2Descendiente de David y de Abraham.
3Vivió pobre.
4Eligió a los apóstoles, los constituyó 12 y él se enfrentó con Pedro que tenía un papel
especial.
5Instituyó la Eucaristía.
6Fue ajusticiado en la cruz bajo Poncio Pilato.
7Murió en manos de los judíos.
8Fue sepultado.
9Resucitó (aparece 15 veces en sus cartas).
10Se apareció hasta a 500 hermanos, muchos de los cuales vivían cuando esto se puso por
escrito (lo dice Pablo).
11Los “hermanos” de Jesús los cita como conocidos de sus lectores.
Hay que tener en cuenta además que, como la predicación de Pablo precedía a sus cartas, estos elementos que citamos son anteriores unos 10 años a la versión escrita de sus cartas. Nos preguntamos, ¿es posible que alguien se exprese así sobre Cristo, estando tan cercanos los acontecimiento de su muerte y resurrección y existiendo tantos testigos presenciales?
Refuta las fuentes que he expuesto arriba. Lee algo, no sé, culturízate, respeta a los demás en sus creencias y no divulgues bulos falsos. Creo que me voy a cambiar el nick, en tu honor, a AntiignoranciaTotal.
Algo significativo es que sólo uno de esos libros ha sido traducido al español.
Dicho lo cual, demuéstralo y cúbrete de millones con tu bestseller. Si no, lee un poco de historia, aunque sea de un marxista (que no es, precisamente, afín a mis ideas, sino más bien a la de los exterminadores de religiones al estilo anticlerical).
Resumiendo, lee, lo que quiera, pero lee. O empieza refutando los argumentos, o yo qué sé, tírame a los leones que os lo que mola en Menéname.
las versiones de los testamente se parecen como un huevo y una castaña entre ellos.
Los profetas y algunos salmos describen la pasión de Cristo.
Según su razonamiento, la discriminación, ofensa y provocación no es nada... vaya.
Por cierto, que usted no considere la blasfemia como nada es un opinión personal.
Las existencia de Jesús tiene cada vez más pruebas históricas, considerando además que gracias a la Biblia se encontraron datos históricos que posteriormente fueron encontrados:
es.wikipedia.org/wiki/Referencias_hist%C3%B3ricas_no_cristianas_sobre_
De hecho, hay menos pruebas de la existencia de Platón que de Jesús.
Luego, ¿Cristóbal Colón tampoco existió?
Comienza el esperpento publicitario de los ateos. La “probabilidad” es su máxima y su punto de partida. Su seguridad radica en el cálculo de probabilidades de la existencia de Dios.
Son filósofos de altura y sus máximas son de lo más convincente. Sienten la necesidad de recuperar las tácticas filosficas de los antiguos con su peripatetismo rodante.
(...) Cuando uno se dedica al proselitismo para sus propias ideas se convierte en un ser inseguro. (...) Debe ser tan pobre la vida de los ateos rodantes que necesitan sacralizar sus ideas para sentirse a gusto consigo mismos. (...)
El ateismo es absurdo en sí mismo ya que niega y afirma a la vez la existencia de Dios. La afirmación y negación de la existencia de un mismo sujeto es una aberración filosófica. El principio fundamental de cualquier filosófica radica en la seguridad de que algo existe o no existe, no en la posibilidad de las dos afirmaciones que impedirían cualquier avance del pensamiento.
No se puede alegar resultados de otros. Uno puede afirmar o negar por su propia existencia. Es por ello que puedo afirmar con rotundidad que nunca he tenido mayor capacidad para disfrutar de mi propia existencia que cuando procuro cumplir aquello que Jesús nos legó. Es un hecho constatado a lo largo de la historia del cristianismo, publicado por los historiadores antiguos, cuando para hablar de los cristianos decían: “esos que van al circo a morir cantando” ¿Podría algún ateo pedir esa felicidad a cualquiera de sus adeptos si tuvieran que ir al martirio para mantener sus propias creencias?
El ateismo no busca la felicidad de nadie. El ateismo, los ateos, mejor dicho ya que la idea no es corpórea y no tiene posibilidad alguna de disfrute o placer, sólo buscan justificarse porque, cuando se piensan, se dan cuenta de que no tienen fondo al que agarrarse. Necesitan, en su entorno, otros “pánfilos” que les den la seguridad que a ellos les falta. Los ateos son seres incorpóreos que buscan la certeza de sus ideas en la estupidez del que tiene al lado comulgando con su encontronazo. No dejan de ser valientes, al negar la existencia de alguien tan real como es Dios, al preferir encontrarse con la nada de la nada antes de alargar la mano para agarrarse a la que tiende un padre amoroso y tierno.
Por otra parte, aviso para que no malinterpreten tu comentario #134 que el autor del artículo que he citado se llama Jesús Honorato. Lo digo porque siempre hay algún lector con prisas que podría pensar apresuradamente que tus palabras se refieren al Jesús bíblico
las referencias que traje, no son bíblicas.