#1 Hace no mucho leí que el rechazo de ciertos alimentos (legumbres, verduras, etc) por parte de los niños podría ser un reflejo evolutivo. Ya que en la naturaleza hay ciertas plantas con sabor amargo que pueden hacer mucho daño a estos.
Lo que no quita que haya que educarlos y enseñarlos a comer bien, como explica el artículo.
#2 Yo creo que la mayor parte de las cosas que no te gustan cuando eres pequeño es o porque no las has probado, o porque has oído decir a algún adulto de referencia (y que no es el cocinero), que no les gusta, que qué asco, que no saben bien, etc
#3 Lo que me pregunto yo es por qué algunos padres se emperran en que sus hijos "tienen que comer de todo" y les obligan a comer verduras y frutas que luego ellos no quieren ver ni en pintura. Los niños son esponjas y copian todo lo que ven, lo bueno y lo malo, sobre todo cuanto más pequeños son (antes de esa supuesta neofobia de la que habla, cuando experimentan todo metiéndoselo en la boca, precisamente porque creo recordar que ese es el primer sentido que desarrollan como fetos y empieza alrededor de la boca). Si ven que en casa se come así habitualmente, suelen acostumbrarse a comerlas también ellos sin demasiado problema. Si a ti no te ven comer verdura ni de pascuas en ramos, no pretendas que ellos lo hagan sólo porque tú lo dices.
#6#3Si ven que en casa se come así habitualmente, suelen acostumbrarse a comerlas también ellos sin demasiado problema.
Hay muchas variables que no contemplas y casos que rompen tu regla, como por ejemplo aquellos en los que un hermano come de todo y el otro no puede ver la verdura ni en pintura. Nada raro.
#7#6 Por eso puse "suelen" y no que lo hagan siempre. Al fin y al cabo los niños son personas y tienen sus gustos y su carácter como cualquiera de nosotros De todas formas, mi intención era referirme más a la actitud de los padres que a la de los niños.
Lo que no quita que haya que educarlos y enseñarlos a comer bien, como explica el artículo.
Hay muchas variables que no contemplas y casos que rompen tu regla, como por ejemplo aquellos en los que un hermano come de todo y el otro no puede ver la verdura ni en pintura. Nada raro.