#2 Vaya, palomitas y maiz me han hecho reir. ¡Sacad las campanas al cielo!
Por cierto, soy programador, y comprendo la frustración de los diseñadores. Pero a veces los diseñadores también nos frustran a nosotros, con diseños poco ergonómicos, de pobre usabilidad, inconsistente con el resto del producto, etc.
Por nuestra parte, los programadores frustramos a los usuarios con bugs aquí y allá, o empleando más dedicación en un aspecto chorra que en otro más útil (por el simple hecho de que era más divertido de programar).
Y todos a su vez frustrados por la gente de marketing. Lo que quiero decir es que esto es una cadena de frustración. Amigos, huid de los ordenadores como de la peste
Por cierto, soy programador, y comprendo la frustración de los diseñadores. Pero a veces los diseñadores también nos frustran a nosotros, con diseños poco ergonómicos, de pobre usabilidad, inconsistente con el resto del producto, etc.
Por nuestra parte, los programadores frustramos a los usuarios con bugs aquí y allá, o empleando más dedicación en un aspecto chorra que en otro más útil (por el simple hecho de que era más divertido de programar).
Y todos a su vez frustrados por la gente de marketing. Lo que quiero decir es que esto es una cadena de frustración. Amigos, huid de los ordenadores como de la peste
-He visto la web y me puesto palote.