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Se conocieron en una de las habituales charlas informales que se inician en los ascensores y decidieron proseguir la conversación en el piso de la supuesta víctima. Una vez allí, el recién conocido cambió su actitud, que se tornó violenta, según la versión de la denunciante. Se abalanzó sobre ella tirándola al suelo y la amenazó de muerte. «Lo único que quiero es comerte el pollo», le dijo. La víctima atemorizada se despojó de las medias y la ropa interior, y el hombre le realizó un cunnilingus.
menéame
Al parecer, la mujer, que por entonces tenía 32 años, invitó al supuesto agresor, J. J. Q. R., vecino de Gijón, a su casa. Una vez allí, el recién conocido cambió su actitud, que se tornó violenta"
Se conocían de haber charlado, y si les interesaba la conversación, no era nada descabellado invitarle a su casa.
Aunque para una mente machista pueda ser así, que una chica invite a alguien a su casa, NO SIGNIFICA QUE QUIERA FOLLÁRSELO.
A ver si somos tontos...