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Un niño momificado concentra la atención de los arqueólogos. Fue descubierto entre las tumbas de un cementerio indígena en Mejillones (en el norte de Chile). Junto a su familia cruzó el desierto rumbo a la costa, donde encontró una muerte horrible. Pero no era un niño común: era un noble, una autoridad, un aristócrata respetado. Mil años después, su historia se empieza a reconstruir. Estudios científicos y un documental desentrañan el enigma.
menéame
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