Los creyentes creen. A pesar de la vasta cantidad de cosas en las que creer, los creyentes se decantan casi unánimemente por amigos imaginarios, seres superiores intangibles e inaprensibles, además los creyentes pretenden que sus amigos imaginarios no puedan ser criticados. Al principio se te escapa una risa floja. Je, je, cómo no voy a poder cagarme en dios. Jesús fue un blasfemo. Un blasfemo contra el dios del Antiguo Testamento. El nuevo dios eligió a Jesús para blasfemar contra el dios del Antiguo Testamento y extender su culto.
menéame
BLASFEMO!!!!!!!!!!!!
¡Yo odio los romanos! ¿a sí? ¿cuanto? ¡mucho!