Es cansino que cada vez que alguien de otro partido dé un pasito adelante llegue otro diciendo que pierden el tiempo en cosas que no son importantes.
¿Quién decide lo que es importante? ¿Dónde está esa lista de cosas importantes?
#9 Está muy bien la frase, no sé hasta qué punto es cierta, aunque parece obvio que Lara es un tipo bastante auténtico y Bono es una mentira, una mentira hipócrita como esa parte de la sociedad que vota al POSE y al PEPE.
Dicho esto Antonio Romero es un personaje del que conviene tirar de hemeroteca. Mariscal de Campo de Anguita en los tiempos de las cenas con Pedro J, creyó a piés juntillas lo que "El Mundo" le regalaba a los oídos, la teoría del sorpasso, que cuando se intentó aplicar en Andalucía (la alcaldía de Málaga, de la que él era candidato y que el PSOE y eĺ acabaron entregando a Celia Villalobos del PP) y las elecciones a la Junta de Andalucía, que tuvieron que ser repetidas meses después, porque el PSOE no quería a Izquierda Unida e Izquierda Unida no quería al PSOE. Después de repetir esas elecciones Izquierda Unida perdió más de la mitad de los votos y fue el principio de la cuesta abajo de IU.
En fin, vaya historia. El lastre de la izquierda es la jerarquía y los lideratos y hay personajes que son muy de cabildear en los pasillos y que vienen de tradiciones de decidir las cosas entre tres.
#11 Pues se ha equivocado el señor Antonio Romero, el pelo es de Bono, de la espalda pero de Bono, lo que hacen es coger el pelo de la espalda y ponerlo en la cabeza.
Es cansino que cada vez que alguien de otro partido dé un pasito adelante llegue otro diciendo que pierden el tiempo en cosas que no son importantes.
¿Quién decide lo que es importante? ¿Dónde está esa lista de cosas importantes?
Dicho esto Antonio Romero es un personaje del que conviene tirar de hemeroteca. Mariscal de Campo de Anguita en los tiempos de las cenas con Pedro J, creyó a piés juntillas lo que "El Mundo" le regalaba a los oídos, la teoría del sorpasso, que cuando se intentó aplicar en Andalucía (la alcaldía de Málaga, de la que él era candidato y que el PSOE y eĺ acabaron entregando a Celia Villalobos del PP) y las elecciones a la Junta de Andalucía, que tuvieron que ser repetidas meses después, porque el PSOE no quería a Izquierda Unida e Izquierda Unida no quería al PSOE. Después de repetir esas elecciones Izquierda Unida perdió más de la mitad de los votos y fue el principio de la cuesta abajo de IU.
En fin, vaya historia. El lastre de la izquierda es la jerarquía y los lideratos y hay personajes que son muy de cabildear en los pasillos y que vienen de tradiciones de decidir las cosas entre tres.
Salud y Libertad