3142
La Audiencia de Guipúzcoa ha aumentado hasta un año de cárcel y tres de inhabilitación la condena del médico que recomendó un vaso de leche a un paciente que estaba sufriendo un infarto y que murió, al considerarlo responsable de un delito de homicidio por imprudencia grave profesional. Este médico, que diagnosticó una gastralgia al fallecido, había sido condenado en primera instancia a indemnizar con 255.890 euros a la viuda y a pagar una multa de 2.400 euros como responsable de una falta de muerte por imprudencia leve.
menéame