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La palabra “guay” es muy antigua y se usaba, en principio, como una exclamación que tenía el valor de un lamento o de una amenaza, sobre todo en la poesía; por extensión, “tener uno muchos guayes” significaba, como nos dice la Academia, “padecer grandes achaques o muchos contratiempos de la fortuna” (I, 1992: 1070). Sólo al finalizar el siglo XX... VER COMENTARIO #1
menéame
Aquí os hago un resumen
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“¡Yupi!” es otra exclamación atribuida a estos jóvenes. Parece ser que esta forma deriva del inglés jumpy formado a partir del verbo to jump que significa ‘saltar’. El adjetivo jumpy se refiere a algo que salta de improviso y, por extensión, a alguien nervioso o asustadizo. En principio, cuando se exclamaba esta palabra, el hablante brincaba de repente, levantando los brazos, expresando con este gesto su júbilo y la admiración hacia algo sorprendente, divertido, inesperado o fantástico. Puede aparecer en su variante más castellana “¡Chupi!”.
También es frecuente la exclamación “¡Yuyu!”. Esta palabra parece ser la consecuencia de la repetición de la interjección “¡Uy!” (“Uy, uy, uy”).
Otra expresión más moderna es “¡Faltaría plus!”, empleada para reforzar una negativa o cualquier acción de rechazo. Esta fórmula es la clásica “¡Faltaría más!” en la que se ha sustituido el adverbio de cantidad por su equivalente latino plus.
Guay” es una palabra muy utilizada por los jóvenes, aunque, poco a poco, ha ido conociendo una ligera decadencia, a
diferencia de lo ocurrido en las décadas de los 80 y de los 90 en las que servía para calificar todo. La palabra “guay” es muy antigua y se usaba, en principio, como una exclamación que tenía el valor de un lamento o de una amenaza, sobre todo en la poesía; por extensión, “tener uno muchos guayes” significaba, como nos dice la Academia, “padecer grandes achaques o muchos contratiempos de la fortuna” (I, 1992: 1070). Sólo al finalizar el siglo XX, su significado, debido en parte a su semejanza fonética, coincidió con los significados de la inglesa gay (‘alegre’). De esta manera, en un principio, este adjetivo se aplicaba a lo que era especial, extraordinario o atractivo, para pasar, en un segundo momento, a sustituir a “bueno”, “bonito” o “divertido”. Varias eran las funciones que podía » ver todo el comentario
Encontré esta página etimologias.dechile.net/?guay y me pareció muy interesante pero no era meneable puesto que era un diccionario (sería como menear la wikipedia, que de todos modos, sé de alguno que otro que lo ha hecho). Así que me las he ingeniado para subirlo. Además oye, no te podrás quejar. Junto con guay vienen de regalo la explicación de yupi y yuyu. ¿Qué más quieres?
Respecto a la segunda parte de tu comentario, nada que objetar
#4 Lástima por la última frase, pues en otras circunstancias habría pasado de largo. Espero que con mi negativo crezcas y madures de una vez, que ya va siendo hora.
TL;DR Yo lo he leído.
"Yuyu es incomprensible para los hispanohablantes, si bien los angloparlantes no deberían tener ningún problema en comprender el significado de juju, voz inglesa cuyo origen etimológico está en las lenguas del oeste de África emparentadas con el hausa. Un juju es un fetiche, hechizo o amuleto de estos pueblos y, por extensión, la magia asociada o atribuida a los jujus."
Justamente solía parecerme curioso lo contrario, que "guay" significase "bueno".
Yo digo faltaría plus porque plus es más en francés
Me ha dado un yuyu
Por Manuel Sevilla Muñoz y Julia Sevilla Muñoz
Las películas clásicas de Tarzán de la selva, rey de los monos, comenzaban con una expedición a través de la jungla, en la que una hilera de porteadores nativos iba precedida por un pequeño grupo de aventureros estadounidenses y europeos y una aventurera, todos ellos perfectamente ataviados para la ocasión, con su salacot y todo, como mandaban los cánones de la época. Estos practicantes del turismo de aventura de entonces se veían rodeados repentinamente por un nutrido grupo de feroces guerreros de mirada amenazante. En ese momento de dramatismo extremo, en el que nadie daba un duro (un céntimo de hoy en día) por los participantes en el safari, aparecía Tarzán, como caído del cielo, y ante su presencia, a los feroces guerreros que lanza en ristre se disponían a dar el salto definitivo sobre sus desamparadas presas se les encogía el cuerpo y el alma, mientras murmuraban un incomprensible yuyu, yuyu....
Yuyu es incomprensible para los hispanohablantes, si bien los angloparlantes no deberían tener ningún problema en comprender el significado de juju, voz inglesa cuyo origen etimológico está en las lenguas del oeste de África emparentadas con el hausa. Un juju es un fetiche, hechizo o amuleto de estos pueblos y, por extensión, la magia asociada o atribuida a los jujus. De este modo, cuando los nativos, presas del pánico, repetían juju, juju, bien podrían estar diciendo brujería, brujería. ¡Qué diferencia! ¿Verdad? Si los dobladores hubieran traducido esta expresión, la película habría perdido precisamente parte de su magia.
Pero la magia del juju salta de la pantalla y esta expresión se incorpora al lenguaje coloquial español como un préstamo con adaptación de la grafía en dos variantes: yuyu, la más popular, y yu-yu, para los más sofisticados. Con esta palabra se pretende representar el estado de profunda congoja en la que se sumían los otrora feroces y ahora lastimeros guerreros. Así, empleamos yuyu para nombrar algo terrible, aunque aportando un toque de humor: Sí que me ha dado un yuyu de los malos, de esos de ¿me corto las venas o me las dejo largas?; supongo que le ha dado un yuyu al router y ha perdido la configuración; aunque dé mucho yuyu llevar esas cosas colgadas al cuello, hay gente que gusta de llamar la atención con una vértebra engarzada en oro; lo del avión ladeado me ha dado mucho yuyu; etc.
En definitiva, una palabra no doblada, aparentemente ficticia, pero que resulta ser una voz inglesa, si bien de origen africano, se incorpora al lenguaje coloquial español, aunque no con su significado original, totalmente desconocido para los espectadores, sino como representación de un sentimiento de pesar intenso en una situación que da pie a la risa.
Sacado de foro.enfemenino.com/forum/loisirs7/__f128976_loisirs7-Ke-es-yuyu.html
Me llamo mucho la atención al leer el libro a mediados de los 80, com 12 veranitos
Fdo.: el hombre desactualizado.
en un moderno pub te ví. Ibas disfrazada, cosa muy normal en ti.
Ayer ibas de techno, hoy vas de rocker, mañana de new-wave.
¿Sabes, niña pija, sabes lo que pienso de ti? ¡Puta cerda!
¿Sabes, niña pija, sabes lo que pienso de ti? ¡Puta cerda!
¿Sabes, niña pija, sabes lo que pienso de ti? ¡Puta cerda!
Va dándose el pegote de titi enrollada, moderna hasta el final.
De estar en la vanguardia de toda la movida del rollo musical.
Das asco, niña pija, tu coco de serrín no rula para más.
Corre al Corte Inglés, cómprate la moda, de rebajas está.
¿Sabes, niña pija, sabes lo que pienso de ti? ¡Puta cerda!
¿Sabes, niña pija, sabes lo que pienso de ti? ¡Puta cerda!
¿Sabes, niña pija, sabes lo que pienso de ti? ¡Puta cerda!
La rima no es lo tuyo, pedazo de capu...
La palabra guay viene del árabe kwais (literalmente "bueno") y fue importada por los que traían el costo de Marruecos.
Teorías hay para todos los gustos, mira #44
los pijos no dejan de ser una tribu urbana más con sus códigos, como todas, lo que pasa es que jode que sean tan felices.