1475
Todos sabemos qué es capaz de hacer una madre cuando se le ha tocado las narices a la hora de la comida. Sin embargo Chavonna Gough, de Sacramento (California, EE.UU.) traspasó la delgada línea que hay entre la riña materna y la despiada agresión.
menéame
Además, eso de agredir con una chuleta... Esta familia no sabe lo que es apretarse el cinturón...