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La lectura del post paradojas ideológicas en la afiliación a CCOO me sirvió de inspiración para hacer un pequeño experimento en mi lugar de trabajo con compañeros afiliados a CCOO. Les propuse 5 preguntas y luego 2 más. A las preguntas sólo se debía contestar si o no. Los resultados fueron los esperados, casi todo el mundo contestaba NO a todas las preguntas.De esta sencilla prueba saco dos conclusiones. La primera es que la gente no busca estar ideológicamente afiliado con su sindicato, sino que busca el sentido práctico de los mismos.
menéame
Curioso, yo he ido a "Conoce CCOO -> Estatutos y Reglamentos 8º Congreso", y salen esos "escurridizos" estatutos, no he tardado ni 30 segundos y no soy afiliado.
Y si, en los estatutos pone literalmente:
CC.OO., reivindica los principios de justicia, libertad, igualdad y solidaridad.
[...] Se orienta hacia la supresión de la sociedad capitalista y
la construcción de una sociedad socialista democrática.
sevilla.cnt.es/ait/CCOO_UGT/CCOO_UGT.html
Pero, vamos, que si lo guay ahora es decir que el sindicato de los sindicatos del puro sindicalismo sindical de toda la vida, con pedigrí sindical de tres generaciones y RH sindical positivo, es la CNT, pues lo digo. Ya está dicho, hale.
Aparte de que no me creo nada de lo que cuenta, claro está.
Son lobos con piel de cordero.
Si realmente defendiesen lo que dicen no habría tanto sindicalista de 'altura' forrandose con los fondos que se desvian de la formación.
Funcionan como la mafia y como tengas un problema con ellos, date por jodido, ni Comisión de Garantías ni leches.
Por otro lado, están mas callados que una puta en semana santa y está claro por qué. Los sindicatos reciben del Estado 30.000 millones en subvenciones y tienen más de 200.000 «liberados» (fuente #8 www.solidaridad.net/vernoticia.asp?noticia=200 y varios años de trabajo con ellos).
En realidad no es que le estén haciendo el caldo gordo al gobierno, sino que se mantienen en una situación de beneficio mutuo. Tu no me tocas los huevos yo no te toco las subvenciones, y, tu no me quites las subvenciones y yo no te armo el polo en la función pública y la empresa privada. Simbiosis parasitaria.
En cierta medida, el nivel de presencia en el entorno empresarial privado y público es tal que siempre he creido que realmente tienen a la sociedad controlada de forma sibilina e indirecta. No aparecen en las portadas, sus escándalos se entierran, las denuncias se silencian, pero cortan el bacalao sin dudarlo.
Mientras no les afecta e ellos no se mueven, salvo para recuperar algo de presencia. Si les tocas una uña, estás perdido.
Y como tengas un problema laboral con ellos o alguna de sus fundaciones, entonces no te ampara ni la virgen de lourdes. Y hablo por experiencia propia y en curso.
O sea que mi sitio estaría en CCOO, pero yo paso de ese sindicanto, que se acepta medidas antisociales de la patronal y a veces apoya a la iglesia.