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C&P Podía beber hasta seis vasos de Vodka entre las 12 y tres de la mañana, aún cuando su última comida había sido a las dos de la tarde. Con sus 42 kilos repartidos en un metro 60 y una inagotable afición al gimnasio, Antonia es el caso tipo de una mujer que padece Drunkorexia o Ebriorexia, término acuñado por el periódico norteamericano The New York Times para definir la enfermedad que se presenta en personas obsesionadas con su peso y que dejan de alimentarse para compensar las calorías ingeridas por el alcohol. (5 páginas)
menéame
Más bien es un trastorno complejo en que se mezclan adicción y trastorno alimentario, así como trastornos de personalidad, afectivos y obsesivo-compulsivos.
Todo en el contexto de cierta disfuncionalidad familiar y un entorno socio-cultural contradictoriamente exigente.
#2 Dale una vuelta a ese pensamiento y me avisas.
Al menos entrega un argumento falaz, como el comentario 2, no una transgresión a las normas de MNM.
#7 De que normas hablas? No flipes.
www.nytimes.com/2008/03/02/fashion/02drunk.html?_r=1&scp=1&sq= (#7 son 2 páginas)
Insisto en que el término no me gusta, precisamente porque no es descriptivo, y tiene un colorcillo amarillento.
Además que el desorden es bastante más complejo que un juego de palabras.
#9 Tú lo has dicho: No en plan extremo
#10 ¿Voto absurdo?