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Todo el mundo sueña con la jubilación perfecta. Un retiro con los tuyos, bolsillos llenos y agendas vacías, cargado de ocio y vacío de responsabilidades. Richard Proenneke (1916-2003) se jubiló a su manera. Con 52 años dejó atrás su pasado para embarcarse en la aventura de su vida y buscar, en esencia, su libertad. Se retiró, en soledad, a un lugar recóndito de Alaska, donde construyó a mano una cabaña y pasó los siguientes 30 años en armonía con su entorno. Asceta de su pasado, la historia le ha convertido en el más famoso eremita de América.
menéame
No cualquiera hace eso durante tantos años, si bien muchos sacrifican gran parte de su vida haciendo estudios que incluyen viajes y separación de sus familiares, ésta historia sin duda supera a muchas con creces.
No llega a ser un eremita completo, pero de sus teorías se basa la agricultura de equilibrio y una buena parte de agricultura"ecológica".
¿Más que Thoreau?
es.wikipedia.org/wiki/Henry_David_Thoreau
#20 no necesariamente. Hay individuos concretos que no necesitan vida en sociedad. Somos 6.000 millones, unos pocos no necesitan nada.
A mi lo de este tipo me recuerda a los mejores relatos de Jack London, que solían tratar de un tipo perdido en medio del Yukon.