Ayer (sí, ayer, ¿qué pasa? ) fui a identificar mi tarjeta del móvil. Como tiene chorrocientos años, no se leía el número de la tarjeta, los de la compañía no me pasaban con un operador y el contestador automático solo era capaz de darme los últimos 5 números. Las chicas del stand de telefonía del Corte Inglés, tras todo el día soportando colas de gente, se dejaron la vista hasta que lograron sacar los números. Se merecen un monumento.
Odio las máquinas contestadoras de las compañías telefónicas. El otro día intenté hacer una consulta para averiguar los datos que necesitaba en @Xiana y la maquinita entendió que quería darme de baja de la compañía. Quizá debería haberlo hecho, pero dudo que les importase un pimiento