'Son los que pusieron el grito en el cielo cuando instalaron semáforos en las calles: "¡Sólo faltaba eso: que el estado policial ponga postes con colorines y me obligue a frenar si están en rojo! Ya soy mayorcito para decidir dónde paro o no paro".' (Quim Monzó, La Vanguardia, 01/10/2008, pág. 16)