Mientras se quitaba el polvo de la bota, se fijó el algo que brillaba a unos pocos pasos. Se incorporó, y recogió la moneda que refulgía con una sonrisa por haber tenido tanta suerte. Mientras pensaba en qué se gastaría esa fortuna, se echó el fusil al hombro y continuó avanzando por la trinchera.
Mientras se quitaba el polvo de la bota, se fijó el algo que brillaba a unos pocos pasos. Se incorporó, y recogió la moneda que refulgía con una sonrisa por haber tenido tanta suerte. Mientras pensaba en qué se gastaría esa fortuna, se echó el fusil al hombro y continuó avanzando por la trinchera.