1. MaxNettlau Hoy hemos incinerado a mi abuelo. Murió hace dos días, con 90 años. Simplemente no se despertó.

    Había pasado los últimos años de su vida postrado en una silla de ruedas, él, que no pasaba día sin ir a andar, a "caçar bolets", "espàrrecs", de aquí para allà o en el huerto. Los primeros años siguió con su herto, se construyó herramientas enormes para poder trabajar todo el huerto desde el camino. Era un hombre difícil, llegaba a hacerse pesado para todos nosostros, pero sabía querer y se preocupaba mucho de nosotros.
    Nació en una família rural muy pobre, de 6 hermanos y pronto se quedaron sin padre ni madre, ante lo que se tuvieron que cuidar unos a otros, no sin hambre, enfermedades y bajas. Supongo que de ahí sacó las fuerzas para seguir luchando todos estos años. Ahora sólo queda uno, el mayor, ironías de la vida.

    A pesar de la sorpresa, la pérdida y el dolor, estoy contento, ha sido una muerte dulce y no se ha enterado de nada, lo mejor para él.
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    el 31-01-2013 17:45 UTC por MaxNettlau (web)
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  1. aversion2.1 @MaxNettlau :-* :-* :-* 90 años son muchos años, aunque nunca querríamos que nos dejaran hay que saber despedirse de ellos :-) ánimo!
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    el 31-01-2013 17:49 UTC por aversion2.1 (web)
  2. hat100 @MaxNettlau Que la tierra le sea leve.
    Siempre me ha dado envidia todos aquellos que han podido conocer y disfrutar de sus abuelos. Yo nunca llegue a conocer a los mios :-/
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    el 31-01-2013 18:07 UTC por hat100 (web)

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