- Os habéis ganado el euro solo por decir la verdad. Sois tres; ¿cómo vais a repartirlo?
El más pequeño, con ojos grandes de Heidi y vivaces de Mario Conde, responde:
- 25 céntimos para este, 25 para este otro y 25 para mí.
- ¿Y los otros 25? ¿Recordáis el tercer pilar de la fe? Es lo que más me gusta de vuestra religión (y lo único) www.islamreligion.com/es/articles/46/
Se quedan mirándome y dudo si están flipando o si piensan que el flipado soy yo:
Cuando se lo explico deduzco que no han oído hablar nunca de eso, pero les insisto:
- ¿Conocéis a algún pobre para dárselos?
- ¡Sí, al negro! - responde el mayor con cara de total satisfacción, muy contagiosa por el cambio de expresión de los otros, incluso del de edad mediana, que aparentemente solo quería cojer la guita y largarse.
Les entrego la moneda y a mi requerimiento prometen cumplir el compromiso de dádiva y me siento como un alfaquí. es.wikipedia.org/wiki/Alfaqu%C3%AD
Cuando se van evidentemente satisfechos, me despido de ellos:
- ¡Slama!
- ¡Slama! - responden los tres - ¿Eres musulmán? - pregunta el menor -
- No, soy mundial.
- ¿Y por qué sabes tantas cosas de los musulmanes?
- Porque me gusta hablar con todo el mundo. Siempre se aprende algo de cualquiera, no lo olvides.
Unos segundos después, mirándoles por el hueco de la escalera mientras bajaban, les digo bien fuerte:
- ¡¡Alá Madrid!!
Eso sí lo han entendido, porque se reían como condenados.
- Os habéis ganado el euro solo por decir la verdad. Sois tres; ¿cómo vais a repartirlo?
El más pequeño, con ojos grandes de Heidi y vivaces de Mario Conde, responde:
- 25 céntimos para este, 25 para este otro y 25 para mí.
- ¿Y los otros 25? ¿Recordáis el tercer pilar de la fe? Es lo que más me gusta de vuestra religión (y lo único)
www.islamreligion.com/es/articles/46/
Se quedan mirándome y dudo si están flipando o si piensan que el flipado soy yo:
Cuando se lo explico deduzco que no han oído hablar nunca de eso, pero les insisto:
- ¿Conocéis a algún pobre para dárselos?
- ¡Sí, al negro! - responde el mayor con cara de total satisfacción, muy contagiosa por el cambio de expresión de los otros, incluso del de edad mediana, que aparentemente solo quería cojer la guita y largarse.
Les entrego la moneda y a mi requerimiento prometen cumplir el compromiso de dádiva y me siento como un alfaquí.
es.wikipedia.org/wiki/Alfaqu%C3%AD
Sigue. Lo siento.