@Mousito Desde el sillón de casa al calor de la calefacción todos somos muy pacíficos y éticos, cuando estás sin nada acechado día tras día por el hambre por culpa de políticos y banqueros los límites de la moral se difuminan y parecen más superfluos. Nos parece una burrada, pero desde la abundancia; habiendo sido condenados a la pobreza por seres de tal bajeza moral no se yo si seguiríamos diciendo que es una ida de olla.
Me refiero a que el comentario es extemporáneo y excesivo, pero llegado el caso, la sangre siempre pedirá sangre. Es inherente a nuestra naturaleza, y factor de la evolución, lo queramos o no.