@macaba72 aprender a bucear persiguiendo a dos (eran dos sumábamos 24) canijas de Móstoles que estaban encantadas de jugar al tiburón* además me llevé una bronca de mamáTM porque ya me había cambiado y era mi único bañador seco, pero un hombre a veces tiene que hacer lo que tiene que hacer, aunque sea un mierdecilla de metro escaso. Es uno de los pocos recuerdos nítidos de aquella época, pa que veas.
edit: qué bonito es el amor