Mi vecino es constructor, o lo era. Y yo funcionario, de momento. Hace no tanto, cuando la realidad era de papel celofán, el horizonte un interminable bosque de grúas y las avenidas se alfombraban de coches de alta gama recién estrenados, le confesé lo que ganaba y su respuesta fue tan contundente como sustanciosa: “Yo por ese dinero ni me levanto de la cama”. Hoy es de los que suman su vozarrón contra los empleados públicos. Así somos. Así nos va.— José Luis Peira. [via twitter.com/jesusmarana/status/237128973258215424]
@s0phisma No hace mucho los funcionarios eran esos gilipollas que se matan a estudiar por un sueldo de mierda cuando en la privada o en cualquier otro sector se podía ganar mucha, pero mucha pasta. En esta época, en la que personas sin ningún tipo de formación tenían hipotecas por muchos ceros y coches de alta gama en el garaje, a los funcionarios no les subieron el sueldo (pese a que YA habían sufrido recortes y congelaciones).
Hoy, que esos hipotecados pierden sus viviendas por impago y venden el coche a precio de peonza, los funcionarios son unos cabrones que tienen trabajo fijo. Unos vagos de mierda que viven de sus impuestos (aunque buena cuenta tenían de no pagar o de pagar lo justito y necesario, tampoco nos olvidemos).
En un país de mediocres los que destacan, los que tienen un trabajo asegurado (que tal y como está el panorama es mejor que un trabajo altamente remunerado) deben soportar que los necios se conjuren contra ellos. Y lo peor es que son muchos más...
@s0phisma Los funcionarios son esos señores y señoras que un buen día aprobaron una oposición en busca de un empleo estable. Su sueldo era seguro, pero escasito. Es más, cuando estalló ese tsunami de falsa prosperidad y este país se llenó de nuevos ricos, su sueldo, en comparación, era claramente una puta mierda. No obstante, la gran ventaja que tenían (esto lo valoran ahora) era que nadie se metía con ellos: en todo caso, si alguien les señalaba, era para compadecerse de su pobreza.
-Mira ese pringao: veinte años en la Administración, y gana al mes la cuarta parte de lo que yo saco en mi empresa sólo en horas extras.
Ahora dicen: "¡Es que la partida destinada al pago de las nóminas de los empleados públicos no deja de crecer!", protesta el gentío. Y lleva razón: en la Administración Central, como en la Autonómica y la Local, cada día hay más gente colocada a dedo y más asesores. Los funcionarios de carrera, o sea, por oposición, no crecen porque sus bajas ya no se cubren.
@lamonjamellada@s0phisma para mí siguen siendo unos mediocres aquellos que cobraron bien durante unos pocos años y se lo fundieron, aquellos que se reían de mis primeros sueldos mileuristas después de haber estudiado 5 años, aquellos que creían ser más listos que yo y que negaban la evidencia cuando les aseguraba que, en poco tiempo, sería yo el que cobrase el doble que ellos, porque lo suyo no tenía desarrollo profesional y el sueldo que tenían era fijo y no para siempre. Garrulos que cuando defendía una oposición me decían que por qué no me sacaba una (como si hiciese falta para defender a los funcionarios).
Vamos, en general esa misma gente que hoy no me habla por envidia, por entender por las malas que llevaba razón y porque no comprenden que yo ni me alegro ni me importa.
Pero sinceramente, me alegro de haber perdido relación con ese tipo de gente. Gente así, no merece la pena tenerla en tu vida.