@Ragnarok Debería existir una palabra que describiese la microscópica chispa de esperanza que uno no se atreve siquiera a sentir, no sea que el mero hecho de reconocerlo la hiciera desaparecer, como intentar mirar un fotón. No queda más remedio que acercarse furtivamente a ella, mirarla sin verla, seguir de largo y esperar que crezca lo suficiente como para enfrentarse al mundo.
@jorgito confianza. Yo confío en lo que empíricamente se ha demostrado que funciona, por ejemplo. Tengo confianza/esperanza en que los frenos de mi coche no fallen estrepitosamente, porque hasta ahora vienen funcionando, porque los de otros coches del mismo modelo no han dado problemas y porque le paso las revisiones religiosamente. Aun así tampoco llevo el coche al límite, porque no soy Fernando Alonso ni tengo necesidad de jugármela, sólo se puede reducir la probabilidad de una desgracia, hacerla imposible es más difícil.
La confianza, tan prostituida por nuestros políticos, hay que ganársela, lo que ellos se han ganado pasa de la desconfianza, es el más absoluto desprecio al saber que no son dignos de ninguna clase de confianza.
Cuando la confianza es ciega se le llama fe. Los ojos están para usarlos. Yo no me atrevería a conducir ni a decidir el rumbo de un país con una papeleta sin tener los ojos bien abiertos.