Los cambios siempre me derrotan. Llegué de A Coruña el sabado y el estar en casa yo solo, con este puto calor que hace en Madrid fue mortal para mis ánimos.
Logré sobreponerme y al ponerme a hacer cosillas aquí y allá en casa se me pasó el tiempo bien, empezando a acostumbrarme a la soledad de mi casa en estos días sin mi pareja e hijo.
Pero me costó un montón dormir, una hora y media desde que me acosté. Normalmente en 10 mínutos estoy roque
El domingo decidí moverme de casa y me arrastré hasta el centro donde me encontré con unos amigos que hacía tiempo que no veia. Todo bien, incluso encontrando la comodidad de la soledad y el goce y liberación de no tener que estar pendiente de Miguel a todas horas. Pero volvió a llegar la noche y no me dormí hasta las 3 y media.
Y hoy ha sonado el puto despertador a las 7.
Y llevo una hora en el trabajo y aun no me he puesto en marcha, esto es un horror.
Logré sobreponerme y al ponerme a hacer cosillas aquí y allá en casa se me pasó el tiempo bien, empezando a acostumbrarme a la soledad de mi casa en estos días sin mi pareja e hijo.
Pero me costó un montón dormir, una hora y media desde que me acosté. Normalmente en 10 mínutos estoy roque
El domingo decidí moverme de casa y me arrastré hasta el centro donde me encontré con unos amigos que hacía tiempo que no veia. Todo bien, incluso encontrando la comodidad de la soledad y el goce y liberación de no tener que estar pendiente de Miguel a todas horas. Pero volvió a llegar la noche y no me dormí hasta las 3 y media.
Y hoy ha sonado el puto despertador a las 7.
Y llevo una hora en el trabajo y aun no me he puesto en marcha, esto es un horror.