Esta tarde me han llamado, me han dicho que uno de mis amigos de adolescencia, ha muerto, en un hospital donde llevaba 12 años, 12 largos años, y sabiendo que iba a morir. Fue perdiendo todo, menos el oido, y le mandaba cds de música, y cartas para que le leyera su madre. Y siento rabia, por todos los años de sufrimiento, por la vida que llevó, y culpo a su padre. No quiso aceptar nunca que era homosexual, le echó de casa y le despreció. Era un crío, un chaval encantador, cariñoso, divertido, guapísimo y sensible y su padre no lo vio y le empujó a una vida que le destrozó. Se fue lejos, y cuando volvió, ya no volvió por su propio pie, volvió enfermo, muy enfermo y me duele mucho, por eso quiero dejar esta nota, para que no quede en el olvido, para recordar que, se quiere a las personas, no a su sexualidad, y su padre no supo quererle, pero mucha gente si lo hicimos y lo seguimos haciendo. No te voy a olvidar nunca, Juan Carlos, te quiero mucho