Ayer estuve hablando con un entrenador de un equipo de fútbol de la mayor categoría de juveniles. Lleva más de 20 años en esto. Está pensando dejarlo.
Me dijo que la diversión ya no supera las preocupaciones que le genera.
Todos sus jugadores tienen representante, y los de categorías inferiores también, hasta el mayor mico que juegue en el primer equipo de la provincia tiene un representante que se le ha ofrecido, así, si alguna vez vale para algo, el representante se lleva un porcentaje; los chavales están más preocupados de si alguna vez se hacen ricos que de divertirse y de aprender y mejorar.
Y eso no es lo peor, lo peor son los padres.
Todos saben más que nadie, y todos saben que su hijo debería ser titular.
De siempre los padres querían que jugaran sus hijos, pero lo de ahora es insoportable (gritos en los entrenamientos, llamadas a directivos del club, presiones, amenazas).
Gracias a esos padres probablemente ahora disfrutará de su familia todas las tardes y los sábados.
@natrix Hace poco fui a ver un partido de fútbol del hijo de una amiga. Son niños de 6 años. Pues bien, el partido acabó suspendido porque dos de los padres (uno de cada equipo) acabaron a puñetazo limpio, delante de todos los niños, con la consiguiente tángana posterior...
Puedo decir que el hijo de uno de ellos salió del vestuario con el pelo lleno de jabón y corriendo porque estaba preocupadísimo por si a su "papa" le habían hecho daño.
@natrix Me extraña que se haya dado cuenta ahora. Ya hace tiempo comenté (y lo tengo por escrito) que los éxitos españoles en el deporte eran una desgracia colectiva. Que lo único que llevaban era a que todos los niños quisieran ser deportistas, lo cual casi sería normal si no fuera porque también es la obsesión de los padres.
Y que las niñas quieren ser modelos o periodistas para ligarse a un futbolista.
Y me llamaban aguafiestas.
Puto fútbol. Ójala el equipo español caiga en la primera ronda esta semana. Y lo digo totalmente en serio. Es la única forma de que este país espabile.
@natrix Por eso estoy muy contento que mis hijos hagan hockey sobre patines (algo casual, también podrían estar haciendo futbol). Estas cosas no pasan en deportes minoritarios. En el club hay un ambientazo que no te lo crees. El entrenador del mayor, que es el del equipo de 1ª div, es tranquilo y cariñoso con los niños. Incluso frena a los padres (Y eso que en los partidos de primera he visto como le sacaban alguna tarjeta azul). Con el resto de clubes genial.
La cosa es tal que se ve que en un partido de 1ª hubo este año un pequeño roce (del que no se enteró casi nadie). Pues el club envió una carta a todos diciendo que estaban decepcionados, que ese no era el estilo de deportividad y bla, bla, bla... Y luego veo los niños que van a futbol... y que quieres que te diga. Desde el rollo de los entrenadores, el de los padres y el de los clubes, no tiene nada que ver.
Son niños que hacen deporte porque es sano y les gusta, no profesionales.
@cajainas Los alemanes también podrían permitírselo pero es más barato: "Tanto la media, como los precios mínimos, que nunca superan los 18 euros, como los máximos, que abarcan entre los 37,50 euros del Hannover 96 y los 70 del Bayern, retratan por completo la estrategia seguida en el resto de Europa. Ofrecen una tercera categoría de precios casi ridículos y descuentos. El Werder Bremen vende entradas al público general por 11 euros, y el Borussia Mönchengladbach, por sólo 6"
Si el campo se llena con precios caros ¿por qué van a bajar los precios? Es lo que estoy diciendo. Lo del fútbol en España no es es normal y ha llegado a un punto en el que atañe a toda la sociedad por cosas como la que ya dije en @alonso o @cajainas o @natrix
Me dijo que la diversión ya no supera las preocupaciones que le genera.
Todos sus jugadores tienen representante, y los de categorías inferiores también, hasta el mayor mico que juegue en el primer equipo de la provincia tiene un representante que se le ha ofrecido, así, si alguna vez vale para algo, el representante se lleva un porcentaje; los chavales están más preocupados de si alguna vez se hacen ricos que de divertirse y de aprender y mejorar.
Y eso no es lo peor, lo peor son los padres.
Todos saben más que nadie, y todos saben que su hijo debería ser titular.
De siempre los padres querían que jugaran sus hijos, pero lo de ahora es insoportable (gritos en los entrenamientos, llamadas a directivos del club, presiones, amenazas).
Gracias a esos padres probablemente ahora disfrutará de su familia todas las tardes y los sábados.