"En los viejos tiempos, según decía la teoría, la gente que se enfrentaba a tigres de dientes de sable hambrientos se dividía en dos categorías: los que huían y los que se quedaban allí diciendo «¡Qué magnífico animal!» o bien «Gatito, gatito»". Es todo lo que he podido encontrar sobre gatos en La luz fantástica