#22#21, mis dos padres son profesores (bueno, como indica #18, docentes, hablemos con propiedad). Ambos buenos trabajadores (que para eso soy su hijo) y conozco el mundillo, como imagino que tú.
Y lo que critico es que desde hace unos días no se oye otra cosa que funcionarios explicando lo buenos que son, lo difícil que son sus oposiciones, la de años que le han dedicado, lo poco que cobran, etc. Incluyendo a los docentes.
Y lo siento por ti, #21, pero no todos son así. En mi Escuela (ingeniería), había profesores que tardaban mes y medio en dar las notas de un examen al que nos habíamos presentado 10 personas. Profesores capaces de transmitir sus conocimientos a 4-5 personas al año (suspendiendo a los 200 restantes). Profesores que jamás han aparecido por tutorías, profesores con apuntes escritos con máquina de escribir que recitaban a la perfección. Tengo amigos que ahora son profesores allí y que es una delicia ver cómo actualizan su facebook a las 10.30 de la mañana. Profesores que no se han presentado a un examen por irse a esquiar (constatado) y denunciado al Rector quién, por cierto hizo... ummm qué hizo?? Y eso sin salir de mi Escuela. Quieres que sigamos? Porque desgraciadamente eso no es exclusivo de mi Universidad.
En Murcia despidieron a un profesor por ser crítico con el sistema y ahora lo ha contratado una prestigiosísima Universidad británica. El uso de becarios para publicar o realizar trabajos a su cuenta es generalizado, el peloteo para conseguir plaza estratosférico, el nepotismo, la endogamia y la ineficiencia es bestial.
Aun así, hay grandes profesionales en el sistema (no sólo universitario) que merecen todo el respeto y elogio público. Suelen ser bastante modestos pero casi todos hemos tenido algún profesor que nos ha marcado.
Ahora, las cosas como son: el respeto para el que lo merece. La eficiencia lo primero y al que no le guste, que deje de criticar y exponerse públicamente como víctima y que actúe. Que se presenten a rector o a director del centro y hagan algo.