#35#1 Así es la idiosincrasia del pueblo español.
La razón por la que se pone el cinturón de seguridad es para no pagar los 90€ de multa, no porque le pueda salvar la vida. La razón por la que deja de fumar es para ahorrase el precio exagerado de la cajetilla, no porque de esa manera vaya a mejorar su salud y evite un posible cáncer. La razón por la que recoge los excrementos de su perro es el temor una hermosa multa municipal, no porque de esa manera mantenga los espacios públicos limpios... la razón por la que declara un piso alquilado es meramente económico, no porque el fraude provoque recortes en los servios públicos que, inevitablemente, le afectarán.
También es verdad que cada vez veo más conciencia de ciudadano y se va abandonando esa mentalidad de simple habitante que se preocupa únicamente de los asuntos superfluos de su vida.
#39#1#35 Debo de ser de los pocos idiotas que lo tiene todo en regla, pero en este caso no entiendo lo de defraudar.
Yo tengo un inquilino menor de 30 años y que necesita declararlo para obtener la ayuda porque es investigador en una universidad, yo desgravo el cien por cien.
Y si fuera mayor, con el dinero de la comunidad, seguro de la vivienda y poco gastos mas, me sale lo comio por lo servio.
Hoy por hoy no entiendo lo de defraudar porque el ahorro es minimo y los porblemas muchos.
La razón por la que se pone el cinturón de seguridad es para no pagar los 90€ de multa, no porque le pueda salvar la vida. La razón por la que deja de fumar es para ahorrase el precio exagerado de la cajetilla, no porque de esa manera vaya a mejorar su salud y evite un posible cáncer. La razón por la que recoge los excrementos de su perro es el temor una hermosa multa municipal, no porque de esa manera mantenga los espacios públicos limpios... la razón por la que declara un piso alquilado es meramente económico, no porque el fraude provoque recortes en los servios públicos que, inevitablemente, le afectarán.
También es verdad que cada vez veo más conciencia de ciudadano y se va abandonando esa mentalidad de simple habitante que se preocupa únicamente de los asuntos superfluos de su vida.