Joer, qué rápido te despachas mi mensaje, ¿no? A Spotify le han puesto la zancadilla las propias discográficas, que pretenden seguir cobrando lo mismo por canción escuchada que antes. Si las sacas de la ecuación como intermediario innecesario que son el modelo da muy bien para que los autores vivan. Y eso de que no da ni para pipas... mírate la entrada de Wikipedia: más ingresos a las discográficas en Suecia que cualquier otra tienda, online o física. Y luego tienes Netflix, una empresa que cotiza en el Nasdaq con millones de suscriptores. Pero nada, todo castillos en el aire.
Me hace mucha gracia esto. Defiendes el modelo actual, que ese si que es un muerto viviente (y si me cuentas cómo paras las descargas) y a los modelos emeregentes, que están en su infancia, les pides que sean perfectos. Pues nada, tú sigue apostando por la copia física y la venta de "pasteles" (la equiparación de bienes materiales e inmateriales: la falacia más vieja del debate del Copyright), ya verás que hostión te pegas.