#64#61 En lo del Hummer no tenía dudas más que nada porque lo del segundo párrafo me lo imaginaba. Pero... a veces uno tiene la ilusión de que aquellos que hablan y hablan y hablan y denuncian* y tal; llegado el momento, sacrifiquen aunque sea la rueda de repuesto del Hummer (que se que cuesta un huevo), para salvar algún puesto de trabajo. Aquí ya se me vuelve a notar que soy de clase baja (trabajadora de toda la vida, larga ya, y a mucha honra).
Al final la realidad se impone: un empresario no puede ser de izquierdas. Y: cuando alguien se sitúa en un determinado nivel de vida, sólo se le puede bajar como a las palomas en temporada de caza.
Al final la realidad se impone: un empresario no puede ser de izquierdas. Y: cuando alguien se sitúa en un determinado nivel de vida, sólo se le puede bajar como a las palomas en temporada de caza.