#42#25 Claro que me vino a la mente "devolvérsela", supongo que es lo que uno piensa normalmente en esas situaciones, pero decidí no correr riesgos porque, siendo la situación de acoso difícil de probar (hasta ya casi el final, cuando se vió involucrada más gente), si me pillaban lo llevaba crudo, y este hombre en concreto era un gran tergiversador. No iba a correr el riesgo de ser yo a la que apartasen de la función pública. En cuanto a lo de las hostias, bueno, como no lo hubiera encargao, difícil: yo, 1'60 y 48 kilos; él, 1'90 y 120 kilos... ¿Te imaginas la escena?