#33 totalmente de acuerdo con #30... anda que no habré echo yo animaladas en el parque. Los columpios, para todo menos para columpiarse. Y luego me rompí un brazo subiéndome a un miserable bolardo de mi calle
#34 Estoy con #33 y todos los que señalan que este tipo de tobogán es incompatible con la mentalidad creativa del niño español medio, que a todo le encuentra la forma de usarse peligrosamente. Yo no se cómo no nos matamos ninguno, y cómo nuestros padres nos dejaban ir (¡solos!) a los columpios, sabiendo lo que allí pasaba.